Tu cuerpo estará muy hinchado, sobretodo las piernas y los pechos. Por eso se recomienda beber abundante agua, a fin de reducir las estrías y posibles hemorroides. En caso de tenerlas, se recomienda tomar baños de agua tibia de 20 minutos un par de veces por día, y mantener la zona afectada limpia. De todos modos el que mejor podrá aconsejarte es tu médico.

Las contracciones aparecerán con un poco más de frecuencia que en meses anteriores, pero no hay nada de que preocuparse, es cuestión de mantenerse relajada y practicar los ejercicios de respiración que te indicó el médico cuando comenzaste a tenerlas meses atrás.

Los calambres también serán más frecuentes, en esos casos lo mejor es recostarse y estirar. Se recomienda que las mujeres que continúen trabajando o que pasen mucho tiempo sentadas, traten de tener los pies elevados sostenidos por un banquito o algo similar. Esto ayuda con el tema de la retención de los líquidos.

Hay que cuidar la posición de las embarazadas mientras trabajan

Si bien puede ser que a algunas les cueste, caminar sigue siendo recomendable para tener un mejor estado, aunque sea 20 minutos diarios.

El bebé comienza a prepararse para el parto

Por su parte, el bebé está desarrollado casi por completo, su piel está un poco más gruesa y menos transparente. Mientras tanto sigue aumentando de tamaño, por lo que los movimientos no se sentirán tanto como antes, apenas tiene lugar para él.

Los órganos vitales están completos, al igual que sus sentidos. Solo le resta crecer un poco más.

Por lo general el médico recomienda hacer otra ecografía para controlar que esté todo bien. Podrás distinguir la placenta, ver cuanto líquido hay en la bolsa y demás cuestiones relacionadas con el parto.

Ya debería ir colocándose boca abajo, aunque si aún no lo está no hay que alarmarse, todavía le queda tiempo para hacerlo.

Ya en este mes está promediando los 45 centímetros de altura y pesando poco más de 2 kilos.