Estas son las elaboraciones que debes evitar para aprovechar así mucho más las vitaminas de los alimentos, unos procesos de cocina que por desgracia hacen que muchas de ellas se pierdan. Así que recuerda estos consejos:

  • No frías: La comida frita además de aportar grasas en exceso que son saturadas a los alimentos, reduce la cantidad de vitaminas que estos contienen por acción del aceite a elevadas temperaturas. Evita decidirte por preparar la carne tipo milanesas, por freír papas o por hacer cualquier tipo de alimento frito. Prefiere mejor hornear los alimentos y además no cocinarlos demasiado, pues los ingredientes recocidos también disminuyen en vitaminas.
  • No hiervas:  Sin duda la mejor manera de consumir los alimentos como frutas y verduras es en su versión fresca, pero algunos alimentos cuando se cocinan ganan diferentes tipos de nutrientes que también queremos dentro de nuestra dieta. Por lo tanto, dependiendo de la fruta o la verdura que consumamos es que debemos prepararlas pero en definitiva, evitemos hervirlas ya que la mayoría de los nutrientes se pierden, prefiramos mejor realizar este tipo de cocción por medio de una vaporera, ya sea eléctrica o tradicional para así evitar el perder valiosas vitaminas.
  • No peles ni piques: Algunas frutas y verduras necesitan de pelarse como es el caso de las naranjas y los aguacates, pero otras como la papa, el camote y la mayoría de las frutas no necesitan ser peladas sino solamente lavadas a la perfección. Esto es lo más inteligente por hacer ya que muchos de los nutrientes se encuentran también en la piel de las verduras y frutas.

Además algo que no muchos sabemos y que es necesario tomar en cuenta, es que los alimentos pierden nutrientes en especial vitaminas, una vez picados, por lo tanto evita picar con demasiada anticipación los vegetales y frutas, prefiere hacerlo el momento y así evitar perder vitaminas.

Es importante no perder vitaminas porque las del tipo A aportan beneficios para una piel más saludable y una mejor visión, las del tipo B ayudan a mantener una buena salud en general, las del tipo C también ayudan para este tipo de beneficios y las vitaminas del grupo B fortalecen las defensas del cuerpo que necesiten de una correcta adquisición del calcio, como los huesos y los dientes, las vitaminas E son importantes para la regeneración y protección celular, así como las vitaminas del grupo K dan fuerza a huesos y sangre.