La elección de los alimentos variará de acuerdo a las condiciones del niño. Por ejemplo, si permanece en actividad constante todo el día, si tiene algún tipo de alergia, si practica algún deporte, etc. En cualquier caso, para que la merienda de tu hijo sea nutritiva debería contener los siguientes elementos que pasamos a analizar, esenciales para el desarrollo correcto del pequeño, pensados para darles la energía que necesitan.

Proteínas y carbohidratos

En general, el niño necesitará una fuente de energía regular durante todo el día, lo que implica que debe alimentarse más de tres veces al día, sin que esto signifique comer de forma exagerada. Como siempre, se recomienda que haya un equilibrio entre la cantidad de proteínas y carbohidratos, tomando en cuenta que debes elegir aquellos carbohidratos que tengan bajo índice glucémico.

Es verdad que hacer una merienda casera es un poco difícil cuando los padres están muy ocupados. En este caso, puedes elegir productos industrializados, pero es importante regular su consumo y combinarlos con otras alternativas naturales.

Tres ingredientes fundamentales

De acuerdo con los especialistas, una merienda ideal debe incluir al menos tres ingredientes fundamentales: cereales, productos lácteos y frutas. A partir de ellos puedes generar un amplio número de combinaciones.

Entre los alimentos ideales podemos encontrar el pan, algunas galletas artesanales, los frutos secos, el yogurt natural, la leche, el chocolate, el zumo de naranja y otras fruta que le gusten al niño. Naturalmente, también podemos incluir proteínas como el pavo, el pollo o la carne.

Metabolismo

Recuerda que la idea de la merienda no es ralentizar el metabolismo, al contrario, el objetivo es hacer que el cuerpo siempre tenga una fuente de energías, a fin de que no deba utilizar sus reservas directamente de nuestros músculos. Por ello, la merienda que elijas no debe interferir con el proceso de la digestión de las tres comidas principales, sino más bien estimularlo.

Si tu hijo realiza ejercicios o practica algún deporte, entonces debes darle una merienda luego de finalizar la jornada. Aunque dependiendo de la hora, el almuerzo o la cena pueden suplir la comida postentrenamiento. Finalmente, recuerda hacer que tu hijo tome agua regularmente para que se mantenga hidratado.