De niños es muy fácil que caigan en sobrepeso debido al alto índice de azúcar que puede llegar a consumir, se debe de supervisar la cantidad de alimentos dulces que se le da al niño ya que recordemos que inclusive la comida común como una hamburguesa contiene azúcar. Desde pequeños es bueno presentarlos con las verduras, antes de que otros amiguitos les lleven la historia de que saben feo. No se debe de obligar al niño a comer lo que no quiere comer, ya que solo se lograra afectarlo negativamente.

Durante el día es muy importante que ingieran proteínas ya que estas desempeñan funciones especiales en el crecimiento del niño. Las proteínas ayudan a fabricar nuevas células así como a proteger el sistema inmune con un ejército de defensas naturales. También las proteínas son una de las fuentes más importantes de energía y se encuentran en carne roja, pollo, huevos, pescado blanco y lácteos.

El calcio es vital si se quiere tener dientes y huesos fuertes durante el crecimiento. Es conocido que la leche es la fuente más grande de calcio para los niños pero también lo encuentras en alimentos procedentes de la leche como quesos, cremas o yogures. También hay algunas verduras que tienen calcio como la espinada, la soja, el brócoli y las yemas de los huevos.

Los carbohidratos son otros nutrientes esenciales que no deben faltar en la dieta diaria infantil. Principal fuente de energía y con los cuales podemos terminar el día sin cansarnos. Con los carbohidratos hay que tener mucho cuidado ya que podríamos abusar de los denominados “hidratos malos” que toman forma de alimentos con demasiada azúcar. Las mejores opciones son los alimentos que tienen azúcar natural. Entre las opciones viables están los cereales, el pan, el arroz y las papas.

La sangre cumple una labor ardua e importante así que debemos de consumir hierro para que esta se mantenga saludable. El hierro transporta el oxigeno desde los pulmones hasta el resto del cuerpo. Podemos encontrar hierro en carnes rojas, pollo, hígado, frutos secos y el cholate.