En el día de hoy, revisaremos algunos consejos y recomendaciones nutricionales para las personas que sufren de celiaquía y se encuentran con ciertas dificultades a la hora de alimentarse. ¡Toma nota! Y verás como con un poco de voluntad podrás comer rico y sin poner en riesgo tu salud. Y si tienes hijos que sufren esta intolerancia, te recordamos que ya analizamos los consejos para niños celiacos en un artículo anterior de Hogarus.

Recomendaciones para su alimentación

Las personas celiacas muchas veces sufren su enfermedad debido a las limitaciones que pueden existir en relación a la alimentación y a la forma de cocinar los productos. Sin embargo, solo basta con ingeniárselas un poco y elegir los productos adecuados para llevar una alimentación nutritiva y apta para personas con celiaquía. Veamos a continuación algunos consejos:

  • Sustitutos. Si nos gustan los alimentos empanados pero sufrimos de celiaquía y no podemos consumir pan rallado, podemos reemplazarlo por otra cosa y seguir comiendo lo que nos gusta. Puede ser reemplazado por harinas sin gluten, por ejemplo, o por copos de patata rallados, polvo de almendras o harina de arroz. El sabor será el mismo pero resguardaremos nuestra salud.
  • Cuidado con el aceite. Evite freír alimentos en un aceite que haya sido previamente utilizado para cocinar alimentos con gluten. Se puede comer cosas fritas teniendo celiaquía, pero debemos cuidarnos de no usar el aceite que ya se ha contaminado de gluten previamente.
  • Salsas. La mayoría de las salsas que se consumen en la vida cotidiana suelen contener gluten y no ser aptas para celiacos. Sin embargo, podemos hacer salsas sustitutas utilizando otros elementos que no sean la harina común de trigo. Podemos utilizar la fécula de maíz para cocinar y hacer una salsa bechamel exquisita.
  • Precaución. Si tenemos dudas en relación a un alimento y su composición, lo mejor es no utilizarlo. Siempre hagamos uso de aquellos productos que sepamos a ciencia cierta que son libres de gluten, así cuidaremos nuestra salud y estaremos tranquilos a la hora de comer.
  • Etiquetas. Si vivimos con otras personas que no son celiacas, lo mejor es colocar nuestros productos en un lugar diferente y ponerles etiquetas a todos. Así nos evitaremos muchas confusiones, tanto de nuestra parte como por el de nuestros compañeros de casa.