Y es que para empezar estamos hablando de una especie en peligro de extinción en muchos países, que muchas personas se llevan directamente de sus guaridas siendo crías, sin saber siquiera qué es lo que comen o las necesidades que tienen para poder vivir como dicta su naturaleza. Su venta está prohibida en la mayor parte de las naciones, excepto con permisos especiales y tratándose siempre de ejemplares que hayan sido criados en cautividad. Aun así, la mayoría de las compra/ventas son para granjas donde estos animales se crían con objetivos lejanos al de convertirlas en mascotas.

Bebé de nutria, toda una monada

¡Pero es tan mona!

Esto es lo que se puede leer en muchos foros, cuando los que han conseguido uno de estos animales de manera ilegal quieren justificar que se queden en casa. Lo malo es que en la mayoría de los casos solo piensan en ellos mismos, en el placer de tener un animal como quién tiene un muñeco de peluche. No se trata de gente mala o que desee hacer sufrir al animal, pero a veces la ignorancia puede ser muy peligrosa y las buenas intenciones encerrar un gran peligro.

Aunque las nutrias resultan atractivas, no son animales para vivir en cautividad

La mayoría de estas personas pretenden cuidar a una nutria como quien cría a un perro o a un gato, creyendo que por estar en casa, tener mimos y darles comida (cualquier comida), el animal estará bien atendido. El final suele ser que el animal muera por no tener los cuidados necesarios o que acabe mordiendo a alguna mascota o a un miembro de la familia, pudiendo incluso transmitir enfermedades o infecciones.

Las condiciones necesarias para una vida feliz

Para empezar, si se tuviera una nutria en casa y se le quisiera tener bien atendida, deberíamos de contar con una piscina de buen tamaño, de agua fría y en la que nadaran peces de agua dulce. A poder ser con una cascada y con un una zona de tierra para poder escavar. ¿Cuántos pueden decir que cuenten con esto?

La nutria necesita vivir en su entorno natural: el agua

Algunas personas, cuya propiedad linda con un río, si cuentan con la suerte de que haya nutrias habitando en su propiedad y puedan verlas actuar en libertad e incluso, con el tiempo, lograr que haya una cierta confianza e interacción, pero esto es algo que poco tiene que ver con el tener una mascota.