Son muchos los pediatras que comentan que algo que siempre preguntan es ¿Cuándo terminaran las noches de desvelo? Incluso padres que tienen niños de 1 a 3 años todavía pueden tener problemas de este tipo. Algunas de las situaciones por las que pasan los padres son sobre como el niño no para de llorar si no se le da pecho o su biberón y en casos donde el niño tiene mayor edad y solo logra conciliar el sueño si duerme con sus papas. Son muchas las situaciones por las que un niño no pueda dormir como quisieran los padres y es una realidad por la que pasan muchas parejas que recientemente ingresan al mundo de la paternidad.

Para comenzar hay que comprender que los niños no tienen la misma necesidad de sueño o por lo menos los mismos rangos que los adultos, ya que si para un adulto el dormir 6 horas seguidas significa una noche gratificante de sueño, para un niño podría ser lo contrario si no que el tener varios despertares nocturnos. Como padres podemos buscar que método funciona mejor para ayudarlo a dormir, bien podría ser una canción de cuna, el mecer en los brazos. Es un porcentaje muy bajo de niños que casi no se despiertan durante la noche, la mayoría todavía no maneja el arte de dormir por ellos solos y no es algo que se logre rápidamente o que ellos por instinto lo hagan.

Para que el niño pueda aprender a conciliar el sueño solo se debe de tener mucha paciencia, se debe ser constante y repetir muchas veces los mismos procesos. Se debe de establecer ciertas rutinas con las cuales su hijo se vaya familiarizando, hay que tomar muy en cuenta que esto debe hacerse sin que el factor que haga que el niño se duerma sea el cuarto de los padres o uno de ellos en particular, ya que de otra forma el niño podría terminar asociando el contacto de los padres o la cama de estos como una necesidad para poder dormir.

Algo muy importante es que el niño no sienta que queda solo y que sus padres siempre lo acompañan. Pueden quedarse cerca de la cuna, cantándole o ejerciendo algún tipo de contacto visual para que el niño sienta la confianza de cerrar los ojos y dormirse, que confíe en que todo estará bien. También se debe ir acostumbrando a que solo duerma sobre su cama y no en otros lugares.