Hay personas para las que ir a trabajar se ha convertido en una verdadera tortura y esto puede acabar desencadenando depresiones y otros problemas. Por eso hay que intentar atajarlo lo antes posible. Estos son algunos consejos para poder solucionar este problema.

1) Analiza las causas de que tu trabajo no te guste. ¿Es porque no te gusta la actividad que tienes que desarrollar? ¿No estás cómodo con tu jefe? ¿Estás en desacuerdo con la manera en la que se lleva a cabo el trabajo? ¿No te sientes valorado?

Para saber qué es lo que falla y si realmente tiene solución lo primero es analizar qué es lo que de verdad te molesta.  En algunas ocasiones nos centramos en que no nos gusta nuestro trabajo pero no somos capaces de concretar qué es lo que realmente odiamos del mismo.

2) Haz lo que está en tus manos para cambiar el ambiente laboral. El ambiente laboral es cosa de todos, también tuya. No evites tu parte de responsabilidad y si no te gusta el ambiente de tu trabajo no te limites a quejarte, haz para que cambie.

Trata de evitar a los compañeros que pueden estar causándote problemas y, si no puedes evitarlos, ten una conversación para intentar mejorar las cosas. A veces, hablando somos capaces de entendernos y un ambiente malo en el trabajo no es bueno para nadie.

3) Cambia el modo en el que afrontas el trabajo. Quizás si dejas de estar todo el día fijándote en lo que no te gusta y no puedes cambiar empiezas a poner más atención a lo que realmente puedes cambiar y a lo que te gusta dejarás de acumular negatividad y podrás dirigir tus energías a algo positivo.

Haz una lista con todo lo que puedes cambiar y con lo positivo de tu trabajo, incluido que ganas dinero por hacerlo. Quizás puedas darle un giro distinto.

4) Busca ayuda profesional. Si realmente te sientes mal y no encuentras la manera de gestionar lo que te ocurre a nivel laboral, pide ayuda profesional. Un buen psicólogo o incluso con coach de inteligencia emocional pueden ayudarte a ver las cosas desde un punto de vista distinto y pueden darte las herramientas para gestionar mejor todo lo que sucede en tu entorno de trabajo.

5) Recíclate para hacer algo nuevo. Si reamente no tiene solución el problema que tienes con tu trabajo entonces quizás ha llegado el momento de prepararte para cambiar de empleo. Fórmate en el campo en el que quieres trabajar y céntrate en esa preparación y en enviar todo tipo de currículums.

La ilusión por conseguir tu formación y el nuevo trabajo te ayudarán a sobrellevar lo que estás haciendo hasta que tengas la oportunidad de modificarlo.