Verás que la clave es cuidar nuestra alimentación teniendo en cuenta que estando sentados no necesitamos una gran cantidad de calorías para saciar nuestro apetito. Además es importante evitar bebidas con demasiadas calorías y recurrir a ingredientes que nos permitan obtener energía a la vez que eliminamos grasas.

Estos son nuestros consejos para que no engordes por culpa de pasar largas jornadas sentado en tu oficina:

  • Di no a las galletas, sí a las frutas: Lleva tus propias frutas a la oficina si normalmente durante el coffee break se acostumbra comer galletas, donas, panes y demás alimentos muy calóricos. Y si tu amor por las galletas es demasiado, encuentra las que son mejores para tu organismo, no es lo mismo comer una galleta con chips de chocolate, que una galleta de granos, endulzada con miel y elaborada con poca mantequilla. Recuerda que no tienes un empleo que suponga un gran desgaste físico, de ahí que no necesites tampoco un gran bocadillo como sí sería recomendable para quien ocupa otro puesto profesional. Al pasar toda la jornada sentados con muy pocas calorías tendremos suficiente.
  • Toma café solo: La crema, el azúcar, los cafés preparados como el cappuccino instantáneo, todo esto es bastante calórico, y además son calorías bien prescindibles que podemos evitar. Toma café solo, sin cremas o azúcar, y en el caso de que no sea de tu agrado, prefiere el azúcar moscabado, los edulcorantes y la leche descremada.
  • Fomenta hábitos saludables en la oficina: Como te mencionamos puedes llevar tu propia fruta o lo que es mejor, pedir a tu jefe que invierta menos en donas y galletas al comprar fruta y frutos secos, que aportan energía y salud, a diferencia de los azúcares procesados que dan sueño y resta energía.
  • Toma mucha agua o tés: El té verde es reductivo, así como el mate o la misma agua, que ayuda a digerir con más rapidez las grasas. Toma mucha agua durante tu jornada laboral a fin de distraer el apetito, es mucho mejor tomar un gran vaso de agua helada a sucumbir ante las galletitas.

Un consejo más

Además sé fuerte en tus decisiones, llevar una vida saludable y con buenos hábitos alimenticios no es lo más sencillo por hacer, ciertamente los alimentos calóricos son muy ricos, pero a la larga no solamente añaden kilos sino que también nos acarrean problemas a la salud.

Si notas que eres blanco de críticas o aptitudes negativas, ignóralas y procura rodearte de los compañeros que comparten tu gusto por vivir una vida saludable, te sorprenderá lo sencillo que se torna sostenerte en tus decisiones y bajar de peso cuando lo haces junto a varios colegas, la oficina se vuelve así para ti un lugar libre de estrés cuando de comer se trata.