• Mejoran su rendimiento académico: Quizás pienses que la práctica de un deporte puede quitar tiempo, la verdad es que fijando un horario esto no pasará, siempre existirá tiempo para todo si existe organización. Investigaciones han encontrado que aquellas niñas que practican algún deporte suelen ir mejor en la escuela, y tienen mejor rendimiento que aquellas que por el contrario no practican ninguno. Ejercitarse ayuda a mejorar el aprendizaje, la concentración y la memoria, lo que es una ventaja para aquellas niñas que son más activas en el salón de clase.
  • Aprenden a trabajar en equipo y desarrollan valiosas habilidades: La práctica de cualquier juego siempre está relacionada con el trabajo en equipo, y unir fuerzas para un objetivo en común. Al trabajar con diferentes personas en la práctica de un deporte, como los entrenadores, compañeros y demás miembros, se crea un vínculo entre todos, para ganar, y lograr objetivos trazados. El desarrollo de trabajo colectivo lleva al éxito, estas habilidades les servirán como guía en sus actividades laborales y familiares.
  • Llevan una vida más saludable: El deporte no solo hará que lleven un peso saludable, sino también que se sientan bien tanto física como mentalmente. Se encuentra menos probable que aquellas niñas que practiquen algún deporte desde pequeñas, lleguen a fumar alguna vez en su vida. Asimismo, aquellas niñas que suelen practicar un deporte y ejercitarse son menos propensas a sufrir enfermedades como la osteoporosis o sufrir de cáncer de mama en el futuro.
  • Crea confianza y seguridad en sí mismas: Las niñas que llevan a cabo alguna actividad física se sienten mucho más motivadas y mejor con ellas mismas. La razón de esto es sencilla, cuando sabemos que podemos practicar y mejorar al mismo tiempo, nos volvemos competitivos y esto a su vez genera confianza en lo que hacemos. Las niñas que mejoran su confianza a través del deporte pueden relacionarse más fácilmente con otros y crear nuevas amistades. Establecer nuevos vínculos de amistad las hará sentirse mucho más seguras a la hora de desarrollar nuevas relaciones a su alrededor.
  • Ayuda a evitar presiones: Actualmente las niñas no escapan del estrés que nos genera la rutina diaria, y el día a día. Hacer ejercicio ayuda a liberar tensiones y las hará sentirse felices y llenas de energía. El cerebro segrega químicos especiales al momento de desarrollar cualquier deporte los cuales están encargados de hacernos sentir mucho mejor, mejorando nuestro estado de ánimo. Por otro lado es importante tener un horario especial para practicarlos, así evitarás que tus hijas evadan las responsabilidades académicas y se conviertan en personas responsables desde muy pequeñas.