Toda persona que logre un puesto de trabajo tiene que conocer el contenido total del contrato de trabajo antes de firmarlo y aclarar cualquier duda que tenga, incluso (y si es necesario) asesorarse con un experto. Hay ciertos contratos en los que se incluyen “trampas” que no se vislumbran al momento y por ello es necesario saber qué es lo que se está suscribiendo, para evitar inconvenientes en el futuro.

Una negociación que debe llevar al éxito

Negociar un contrato no es una tarea fácil, pero se puede ejecutar del modo adecuado logrando que este trámite sea un éxito, logrando plasmar en él las pretensiones iniciales. Para ello, se presentan las siguientes recomendaciones:

  • En primer lugar, en todo contrato de trabajo es necesario definir con total claridad las tareas a ejecutar en su trabajo, las cuales deben estar acordes a sus conocimientos, habilidades, destrezas y jerarquía. Esto evitara que el empleador le delegue labores que no son de su competencia. Asegurese que la discusión previa de sus funciones (en la entrevista) debe verse reflejada en el contrato.
  • Lo siguiente sería definir el salario. Cuánto devengará por sus servicios, remuneraciones, descuentos y demás variables y elementos del salario debe estar establecido en el contrato de trabajo con claridad. Verifique que la cantidad que se vea reflejada en el papel, sea la misma que se discutió en la entrevista, no debe ser menos.
  • En cuanto al tiempo de trabajo, las partes deben establecer si la labor a ejecutar es a tiempo parcial o completo. Esto determinara qué tipo de contrato se realizará, si es un contrato temporal o a largo plazo. Si es a tiempo parcial, también se tiene que negociar o discutir cuánto será la retribución y las condiciones de trabajo.
  • Ahora, todo contrato de trabajo contiene cláusulas que establecen las condiciones para rescindir de este. Usted como empleado tiene que evaluar con sumo cuidado las mismas, ya que el rescindir de este tipo de documentos tiene sus consecuencias monetarias, por ello conozca a fondo esta cláusula. En este apartado, si es necesario, busque asesoria de un experto en la materia. Generalmente existe un período de prueba en el que puede finalizar este contrato si no lo supera el trabajador y además unos días de preaviso que debe comunicar para rescindir el contrato, algo que puede ir desde 15 días hasta varios meses. En caso de no cumplir con el preaviso, el trabajador debería indemnizar a la empresa con el sueldo proporcional a ese período de tiempo.
  • Es positivo la revisión entera del contrato de trabajo, pero no critique cada una de las cláusulas. Solo las que crea necesarias, si en las demás no tiene objeciones no tiene por qué mencionarlas.
  • Las discusiones de contrato deben hacerse con seriedad, calma, sin ofuscaciones. Recuerde que su empleo depende de ello y sin firmar dicho documento, el mismo no está asegurado. La negociación es importante en este caso, por lo tanto dialogue, llegue a acuerdos y que todos estos se plasmen en el papel para evitar futuros incovenientes. Las consecuencias de dicho diálogo debe ser un ganar – ganar.
  • Si considera que el contrato no es el adecuado, después de discutirlo, el empleador debe darle la oportunidad de volverse a redactar con las cláusulas renovadas.