Si te pedimos que cierres los ojos y pienses en un escenario relajante, probablemente se te venga a la mente mucho verde, alguna cascada, árboles y el canto de aves. Durante las pausas laborales, sea en el descanso del almuerzo o los fines de semana, las plazas son el lugar más visitado. En la oficina, colocamos fotos de montañas y reservas, plantas ornamentales…Buscamos instintivamente en la naturaleza la sensación de paz y tranquilidad que no encontramos en la ciudad.

Numerosas investigaciones realizadas en hospitales demostraron que aquellos pacientes con acceso a plantas o a una ventana que daba a un parque soportaban mejor el dolor y estaban menos irritables y angustiados en comparación con aquellos que no tenían plantas en la habitación y una vista de edificios o muros a través de la ventana.

Exponernos a la naturaleza reduce la presión arterial, la tensión muscular y la producción de hormonas del estrés. Como consecuencia de ello, nuestra salud física y emocional mejora exponencialmente. 

Afortunadamente, podemos incorporar a la naturaleza a nuestra rutina diaria fácilmente: basta con encontrar un pasatiempo y actividades que nos permitan acceder a ella.

Convertirse en experto de Algo

Se estima que el ser humano es un animal cazador, y aunque ya no necesitamos salir a dispararle a nadie, eso no significa que debemos renunciar a la emoción de la búsqueda y de la captura…por más simbólica que sea. No hay nada más satisfactorio que encontrar un ave rara y llevarnos una foto a casa; o lograr identificar a simple vista plantas que antes no notábamos.

Observar y fotografiar aves es un pasatiempo que rápidamente se vuelve adictivo. Y para aquellos que no gustan de viajar demasiado o a quienes las aves realmente no les llaman la atención, observar e identificar plantas e insectos-y otros pequeños monstruos- resulta igualmente-o más-accesible.

La fotografía en espacios naturales puede ser un buen pasatiempo contra el estrés

En la actualidad, es un tanto difícil obtener la atención de los niños en este tipo de actividades, pero solo necesitamos venderlo. Resulta particularmente útil hacer una comparación con la tan popular serie: Pokémon. Mira algunos episodios-o juega alguno de los videojuegos-para inspirarte. La pasión de encontrar bichos en un mundo da fantasía rápidamente puede trasladarse a la vida real.

Reservas Naturales

Un observador de la naturaleza generalmente comienza en las plazas o áreas verdes de su ciudad, y una vez que la pasión golpea, se irá moviendo hacia reservas naturales. Sin embargo, esta es una salida agradable para cualquier ocasión. Hay pocas cosas que prestan más a la reflexión y a la calma que un día en contacto con la paciente y atemporal naturaleza.

Visitar un parque natural

Visitar reservas naturales es una actividad excelente también para los niños. Cuando queremos que los niños vean animales, los llevamos a los zoológicos, pero las reservas ofrecen un mensaje más positivo y es una actividad que presta más al ejercicio, a la observación y la reflexión. Muchas reservas naturales ofrecen visitas guiadas e, incluso, la posibilidad de acampar. 

Jardinería

Por supuesto, un clásico y una opción excelente para aquellos que no pueden viajar. Si no puedes ir hacia la naturaleza, ¡hazla florecer a tu alrededor! No dudes en preparar tu propio huerto o un espacio repleto de tus plantas preferidas para encontrar en esta actividad tu pasatiempo favorito.

Si no sabes muy bien por dónde empezar, puedes encontrar en la sección de jardinería de Hogarus todos los consejos necesarios para convertirte en un experto y tomar las decisiones adecuadas. Puedes centrarte en flores y plantas ornamentales, escoger entre las plantas medicinales que puedes utilizar como útiles remedios o incluso árboles frutales o arbustos que te ofrecerán deliciosas cosechas caseras.