Ingredientes

  • 2 tazas de leche entera
  • ¼ de taza de mantequilla
  • ¼ de taza de harina blanca
  • 2 tazas de queso chédar de calidad (rallado)
  • Chile jalapeño en escabeche o pimienta de cayena
  • Nachos, tortillas chips o pan pita chips

Preparación

Como se trata de una salsa espesa, la salsa para nachos la vamos a espesar primeramente con la ayuda de una bechamel muy ligera.

En una sartén honda derretimos la mantequilla, una vez bien derretida agregamos la harina y revolvemos vigorosamente hasta que se cocine la harina. Poco a poco agregamos choros de leche, esto para evitar que la salsa bechamel se llene de grumos de harina que serán incómodos de comer.

Una vez que tengamos dentro de la mezcla una taza completa de leche, adicionamos el resto de esta y también el queso chédar. Bajamos la llama a lo más bajo que nuestra estufa nos dé y resolvemos constantemente la mezcla, veremos cómo el queso empieza a derretirse.

Finalmente agregamos un poco del agua de escabeche donde vienen los chiles jalapeños o una pizca de pimienta de cayena si nos gusta el picante. Servimos la salsa en un recipiente pequeño donde podamos meter los totopos o tortillas chips.

Salsa de chédar con patatas fritas

Ahora, esta no es una receta para comerla a diario pero que como un aperitivo que podemos comer de vez es vez es delicioso. Necesitaremos papas fritas tipo francesas o papas fritas estilo sazonado.

Picamos finamente jalapeños, zanahorias y los vegetarles que vienen en los chiles jalapeños en escabeche y los adicionamos a la salsa de queso bien caliente. Integramos y servimos la salsa sobre una cama de papas fritas a nuestra elección. Las papas tipo rejilla le van perfectas a esta salsa porque se mantienen crujientes y se pueden usar como si fueran las tortillas chips.

Si no gustas del picante, puedes picar chile morrón rojo asado e integrarlo a la salsa, le dará un toque dulce que seguro te resulta más gustoso. Así mismo, evita agregar a la receta el jugo del jalapeño.