En los primeros meses de vida, el cerebro crece y produce conexiones entre neuronas en cantidades importantes más de las que puede usar en ese momento. Actualmente se sabe que el bebé viene al mundo con un pequeño bagaje de experiencias que trae de su vida uterina como sensaciones que experimentó y crea una tendencia a lograr determinadas conexiones. Cada vez que el bebé quiere tocar algo o escuchar miles de neuronas se conectan entre sí formando circuitos y recorriendo el cerebro.

Cómo se desarrolla el cerebro en el bebé

Llegando a los 4 meses el cerebro empieza a complejizar su corteza llevando las percepciones a un nivel más profundo preparando el camino para que llegue la primera palabra marcando el comienzo del lenguaje y, sobre todo, del pensamiento. Utilizar música en estos momentos facilita los caminos hacia el lenguaje porque el estímulo que brinda la música permite un tránsito más rápido.

En cuanto a los circuitos que manejan las emociones comienzan a formarse antes del nacimiento y allí también la música juega un papel importante porque sensibiliza y predispone favorablemente a tener sentimientos positivos.

Los estímulos pueden ayudar mucho al bebé

Todos los estímulos que se dan al bebé es conveniente que sean repetitivos porque esto da fortaleza y seguridad al  bebé. Por ejemplo cuando se busca que el  bebé sonría se lo repite varias veces y esta actitud forma vínculos con él y le produce mucho placer, tanto que el bebé buscará que se siga repitiendo.

Un bebé no estimulado en el seno materno se transformará en un niño pasivo y lento en su aprendizaje porque esta falta de contacto impide el desarrollo del cerebro. Es importante recordar que el cerebro necesita del estímulo para poder desarrollarse, al faltar este estímulo el cerebro se forma de manera muy lenta y hay conexiones que directamente no se hacen. De ahí la lentitud en el aprendizaje del niño no estimulado.

Cuando un bebé se altera la manera de calmarlo es suavemente porque una respuesta alterada al llanto produce un gran stress en el bebé y conexiones cerebrales que llevan a emociones negativas. En todos estos procesos recurrir a la música es positivo porque la armonía que ella brinda establece buenas conexiones cerebrales y elimina la posibilidad que el bebé sufra stress.