Habiendo colecciones tan relevantes para el arte europeo como las que se encuentran en las tres pinacotecas de Múnich, pocos turistas reparan en el Museo Nacional Bávaro. Sin embargo, sería una pena dejarlo de lado porque exhibe obras muy interesantes.

El museo fue fundado en el año 1855 a pedido del rey Maximiliano II de Baviera. Desde el año 1910 hasta la actualidad ocupa un bello edificio con mucha historia, ubicado sobre la célebre avenida Prinzregentenstraße.

Obras de arte en el Museo Nacional Bávaro

El edificio del Museo Nacional Bávaro es imponente ya que cuenta con 13.000 metros cuadrados, todos distribuidos en tres plantas. Su fachada inspira admiración, no sólo por su tamaño sino también por su belleza.

En la planta baja del museo de Munich, se exhiben objetos que dan cuenta de la cultura y la historia de la región de Baviera y, además, del sur de Alemania. Dicha colección abarca desde la Edad Media hasta la actualidad y se compone de pinturas y esculturas que fueron creadas por excelentes artistas como Erasmus Grasser, Simon Troger, Ignaz Günther, Johann Georg Pinsel, Ludwig Schwanthaler, Tilman Riemenschneider, Adam Krafft, Hans Leinberger, Johann Baptist Straub, Hubert Gerhard, Adriaen de Vries y Giovanni Bologna.

La segunda planta está destinada a los objetos de porcelana, de marfil, de oro y de plata, así como también relojes, pinturas realizadas en vidrio, marquetería, textiles, armas, instrumentos de música y muchas otras rarezas.

Exposición de armas de diferentes épocas en el Museo Bávaro

La vida burguesa se encuentra expuesta en el sótano del museo. Allí se pueden apreciar innumerables belenes (nacimientos o pesebres) artesanales provenientes de toda Europa. Éstos datan del siglo XV al XIX y relatan escenas navideñas y otros temas religiosos. En el subsuelo también se exhiben mobiliarios del siglo XIX, diversas vasijas de cerámica utilizadas diariamente por el pueblo de Baviera.

Un dato curioso: el museo había encontrado en sus fondos 15 esculturas que Hermann Goring, un mariscal nazi, había robado de judíos desparecidos durante el Holocausto. Luego de haber sido analizadas, se determinó que las piezas tenían un origen “dudoso” ya que seguramente pertenecían a víctimas del III Reich.

Lamentablemente, la historia del museo se vio nuevamente manchada por las atrocidades del régimen nazi cuando se descubrió en su depósito la guillotina con la que los nazis asesinaron a Sophie Scholl, una estudiante que formó parte de la resistencia estudiantil que estaba contra Adolf Hitler y su movimiento.

Horario de visita

De martes a domingos, el museo abre de 10 a 17 horas. Los jueves tiene un horario extendido, cerrando a las 20 horas.

Todos los lunes permanece cerrado.

Precio de la entrada

Adultos: 5 euros

Estudiantes: 3 euros

Cómo llegar

El museo se encuentra en Prinzregentenstraße 3, en el centro de la ciudad de Múnich, así que podrás llegar sin problemas gracias al uso del transporte público de la ciudad:

  • En metro: tomando las líneas U4 y U5, hay que descender en la estación Lehel.
  • En tranvía: hay que bajar en Nationalmuseum con la línea 17.
  • En autobús: llega al museo la línea 100, bajando en Nationalmuseum.