Con la calefacción, muchos gatos que no salen de casa han dejado de mudar el pelo, al menos de una forma tan notoria como los que se ven expuestos al rigor de las estaciones, pero siempre se notará en mayor o menor medida este cambio natural de pelaje. Los perros, al salir a la calle, siempre están más en contacto con el ciclo natural.

Para los propietarios de mascotas puede ser una época un tanto incómoda, ya que la casa se llena de pelos y allí dónde el animal se siente o se acueste, dejará una buena capa de ellos pegados. Esto incluye nuestra ropa, incluso si no estamos en contacto directo, ya que los pelillos flotan en el ambiente de manera continuada.

El baño y el cepillado

El baño y el cepillado son las mejores herramientas para que nuestra mascota no vaya dejando rastros peludos allá por dónde va. Recuerda que siempre debes de utilizar un jabón con un PH indicado para el animal. Si el gato no se deja bañar entonces deberás de intensificar más los cepillados.

Cepillado de un perro

Para cepillar al perro o gato es preferible que estén bien secos. Cuidado con las púas demasiado agresivas que pueden arañar la piel de nuestra mascota, escoge un cepillo capaz de retirar mucho pelo pero que no dañe la piel.

Existen cepillos especiales, llamados escarpidores, cuyo diseño los convierte en ideales para recoger el pelo muerto. Lo ideal es utilizarlos una vez por semana y el resto de los días usar uno más suave, que no retire tanto pelo ya que los escarpidores siempre quitan un poco del pelo propio del animal y no se puede abusar de su utilización.

El aceite de onagra

Las perlas de aceite de onagra o las gotas para diluir en el agua o en la comida de nuestra mascota, ayudan a que esta no suelte tanto pelo y que aunque mude su manto lo haga de forma menos intensa.

Complementos como las cápsulas de aceite de onagra pueden evitar la caída del pelo de los gatos

Las bolas de pelo pueden ser motivo de vómitos o de obstrucción intestinal en los gatos ya que se asean todo su pelaje con la lengua. No olvides darles malta para que puedan eliminarlas más fácilmente. A pesar de que te dirán que la malta le gusta a todos los mininos, esto no es verdad y a algunos tendrás que engañarlos para que la tomen.

Una forma efectiva es manchar su pata con la pasta, para que se limpie con la lengua y así la tome. Pero cuidado, no dejes una bolita porque se sacudirá y la lanzará a cualquier mueble, cortina o pared de la casa.