En Viena hay muchas construcciones y atractivos nuevos pero también muchos antiguos que nos permiten conocer más sobre su historia. Esta ciudad ha tenido siglos para convertirse en lo que es hoy: una vibrante capital con mucho que ofrecer. Si no sabes por dónde empezar tu visita, aquí tienes algunas ideas:

  • Palacio Hofburg: durante 600 años, la residencia imperial ha sido parte del universo de los Habsburgo, hasta el año 1918. El complejo de edificios abarca una amplia zona que incluye los viejos aposentos imperiales, una capilla, una iglesia, diversos museos y la Biblioteca Nacional Austríaca, entre otras cosas. Lo más destacado del Hofburg es la exposición de la platería de la Corte, que perteneció a la familia monárquica de los Habsburgo; también es interesante recorrer el Museo Sisi, donde se exhiben múltiples objetos que pertenecieron a la emperatriz del mismo nombre; asimismo, no se deben dejar de lado los apartamentos imperiales, compuestos de 19 habitaciones privadas y estancias oficiales donde vivió la monarquía durante 6 siglos. Hoy en día, el presidente de Austria es quien reside en el palacio.

Palacio de Hofburg, uno de los monumentos más espectaculares de Viena

  • Catedral de San Esteban: conocida como Stephansdom en austríaco, es una de las atracciones turísticas más simbólicas de Viena. Se la comenzó a construir en el siglo XII y posee 4 torres, siendo la más alta aquella orientada al sur. Desde lo alto de dicha torre –luego de subir más de 300 escalones- se pueden apreciar vistas panorámicas de la ciudad. Si bien tiene 13 campanas, la más célebre de la Catedral se llama Pummerin y es la segunda más grande de toda Europa. Además de su belleza arquitectónica, dentro de ella se pueden apreciar reliquias bañadas en oro y decoradas con piedras preciosas, textos religiosos, libros y otras tantas cosas.

Catedral de San Esteban

  • Palacio Schönbrunn: así como el Hofburg era la residencia habitual de la realeza austríaca, este palacio servía a los mismos fines durante los meses de verano. Con 40 aposentos imperiales, este palacio del siglo XVII es una de las obras barrocas más impresionantes de toda Europa. Las habitaciones privadas y las estancias públicas son testimonio de cómo era la vida de la Corte en la época en que reinó María Teresa I de Austria, esposa de Francisco I y emperatriz consorte del Imperio Sacro Romano Germánico.

Palacio de Schönbrunn

  • Opéra de Viena: inaugurada en 1869 con la obra Don Giovanni de Mozart, esta ópera de Viena es una de las más famosas a nivel mundial. Actualmente se puede visitar este teatro de dos maneras: adquiriendo un ticket para unos de sus espectáculos o en una visita guiada en español.

Aforo de la ópera de Viena

  • Ayuntamiento: construido a fines del siglo XIX por Friedrich von Smichdtem, este edificio neogótico es la actual sede de los órganos municipales y estatales de Viena. Únicamente mediante una visita guiada, se pueden recorrer la biblioteca, el archivo y diversas salas.

El ayuntamiento de Viena es una de las construcciones más espectaculares

  • Parlamento: cerca del ayuntamiento y del Hofburg, se encuentra el edificio del poder legislativo austríaco. Posee un estilo griego y en el frente hay una fuente con una estatua de la Diosa Atenea. El público tiene permitido visitar el interior del recinto.

Parlamento de Austria en Viena

  • Iglesia de San Carlos Borromeo: situado sobre la Karlsplatz, este edificio barroco data del 1713 y está dedicado al héroe que luchó contra la peste en el siglo XVI. La iglesia fue construida a pedido del emperador Carlos VI, luego de que una epidemia se cobrara miles de vidas.

Iglesia de San Carlos en Viena

Por supuesto que esto no es todo lo que esta ciudad tiene para ofrecer, aunque sí lo más destacado. Ahora que ya conoces los monumentos de Viena que no te puedes perder, ¿qué esperas para planear tu viaje?