Si hablamos de monumentos griegos, necesariamente hablaremos de la Acrópolis. Es una ciudadela localizada por sobre la ciudad de Atenas. Por su elevada posición, las colinas siempre han tenido valor estratégico. En la Acrópolis griega, se refugiaban los atenienses en tiempos de guerra y era donde construían sus templos. Allí se podrán encontrar edificios en excelente estado de conservación, altares, y en el museo de la Acrópolis, las numerosas esculturas de la ciudadela que han logrado sobrevivir hasta nuestros días.  

Vista del conjunto arquitectónico de la Acrópolis

Sin duda, el Partenón de Atenas es uno de los monumentos históricos europeos de mayor renombre y es parte de la Acrópolis. Encontramos un segundo templo dedicado a Atenea: el Atenea Niké (‘Atenea victoriosa’) que data del año 421 y el 410 a. C. Mide de 418 cm x 3178 cm y cuenta con un total de ocho columnas. Dentro, pueden encontrarse frisos de la época dedicados a las Guerras Médicas. En la ciudad, encontramos cuevas y fuentes naturales dedicados a distintas deidades, siendo la de Apolo, Afrodita y Zeus las más destacables.

Partenón de Atenas en la Acrópolis

La Acrópolis se encuentra a unos pocos metros de la ciudad de Atenas, y a 500 metros, encontramos el templo mejor preservado de la antigua Grecia: el templo de Hefestos. Cuenta con casi la totalidad de su estructura aún de pie, incluyendo columnas, escaleras, frisos y ¡el techo! Fue erigido en el siglo 5 a.C. en un distrito de herreros. Resulta encantador que sea un templo dedicado a una deidad cuyas creaciones se estimaban indestructibles. Para ser justos, sin embargo, el Partenón estaría en iguales condiciones si no se le hubiese lanzando una bomba.

Otro lugar destacado por sus ruinas arquitectónicas es Olimpia, la cuna de los juegos olímpicos. Se encuentra en la actual localidad del mismo nombre. El primer registro de las celebraciones olímpicas data del 472 a.C., pero lo más probable es que se estuviesen celebrando desde mucho antes. Fueron interrumpidos en 394 .C. y reiniciadas en 1896 y la antorche se encendió en la estructura más antigua de Olimpia: el templo de Hera, que aún puede visitarse.

Restos que podemos visitar de la antigua Olimpia

Además, encontramos el templo de Zeus- que data del 470 a.C- el Philippeion-un tolo circular, cuya construcción comenzó en 338 a.C.- y finalmente encontramos el Krypte, el estadio donde se celebraban los juegos. Como muchos de los lugares arqueológicamente importantes, en Olimpia encontramos un excelente museo con las estatuas y artefactos de la antigua ciudad que han sobrevivido hasta la actualidad.

Restos arqueológicos del monumento que era el Templo de Zeus

Éstas son sólo algunas de las maravillas arquitectónicas de la antigua Grecia que podemos admirar en nuestra visita al país. Podemos ir solos, pero es muy recomendado participar en las visitas guiadas que se ofrecen en diversos idiomas a fin de conocer mejor la historia de cada una de ellas. Se trata de hecho de los restos que podemos ver en el actual país de Grecia, sin embargo, encontramos restos arqueológicos de esta cultura en todo el continente europeo, por ejemplo el antiguo Imperio Romano usó muchas de las tendencias arquitectónicas griegas para construir sus propios monumentos que podemos visitar también en las ciudades turísticas de Italia, un legado que Grecia dejó a la humanidad y que afortunadamente buena parte se conserva hasta nuestros días.