Los encantos de este lugar

El Monte St. Michel es como una visión. Uno lo ve a kilómetros de distancia. Mezcla de castillo medieval y ensueño, el Monte Saint Michel es una de las imágenes más icónicas de Francia. La zona tiene una de las mareas más variables del mundo. Es por esto que por momento la Abadía está rodeada por el mar, mientras que en otro lo rodean largas extensiones de arena.

Abadía de Saint Michel rodeada de la arena del mar con marea baja

Tanto el monte como la Abadía tienen una historia muy larga de peregrinaje y  espiritualidad. Tanto los druidas como los cristianos asociaron este hermoso lugar a distintos valores espirituales. Las primeras construcciones parecen haber sido establecidas en el año 708 por grupos cristianos, siendo primero un oratorio. Este punto también ha cumplido un rol estratégico en la historia de Francia, ya que es de difícil acceso y muy difícil de invadir.

Dentro de esta fortaleza encontrarás unas callecitas, pasajes y escaleras que trazan círculos alrededor de la Iglesia de la Abadía, que se encuentra en el punto más alto de la roca. Esta imponente iglesia es muy llamativa porque conviven en ella distintos estilos arquitectónicos.

Hay algunos museos para los que hay que pagar una entrada separada. Sin embargo, es mucho más interesante recorrer estas callecitas bordeando los inmensos muros de piedra. Serás automáticamente transportado al medioevo. Si bien es caro, ¡también puedes alojarte en uno de sus 8 hoteles y pasar una noche dentro de la fortaleza!

Muros de Saint Michel

Cómo llegar al Monte Saint Michel

No es fácil llegar a las puertas del Monte, pero eso también la hace mucho más especial.

La manera más fácil es manejar en auto hasta allí. La abadía tiene un estacionamiento en su entrada. La ruta más indicada es manejar hasta Caen y desde allí hasta el Monte St. Michel.

Con respecto al transporte público, no hay trenes ni buses directos desde París. Se puede acceder a la Abadía, viajando a Pontorson o a Beauvoir. Desde estos dos pequeños poblados hay buses directos que no tardan más de diez minutos para llegar.

Otra manera de llegar al Monte, aunque tiene un precio más alto, es contratar alguno de los tours que tantas compañías de turismo ofrecen. Algunos de estos tours incluyen el almuerzo y un tour guiado por la Abadía. Tienen la ventaja de que realizan el viaje de ida y de vuelta al Monte, que son 5 horas, y te puedes despreocupar de esto.

Te aseguro que esta será una experiencia inolvidable.