¿Por qué elegir una franquicia?

  • No empezar de cero. Uno de los aspectos que ‘frenan’ a los emprendedores a desarrollar su propio negocio es  tener que buscar ‘algo que funcione’, que sea rentable, reunir el dinero, no saber la clientela que habrá… Con las franquicias no se empieza desde cero ya que la empresa te facilita todo el material necesario así como el producto o servicio de la línea de negocio. Si sigue funcionando, es porque es rentable, por lo tanto estarás más cerca de las ganancias y en un plazo más corto que si lo hicieras por tu cuenta.
  • Obtención del capital. No es fácil conseguir un préstamo y crédito bancario en una situación económica complicada. Los bancos tienen que hacer un estudio sobre el tipo de empresa que se va a montar para saber si pueden entregar al cliente la cantidad monetaria que solicita. Sin embargo, una franquicia ya tiene unas cifras que han marcado otros locales de la misma empresa. Por lo tanto, es más fácil cuantificar tanto para los emprendedores como para los prestamistas si es rentable o no y la cantidad de dinero necesaria para ello.
  • Marca conocida. Generalmente, las franquicias que se montan ya son conocidas por la población, ya que hay detrás una marca que se ha dado a conocer previamente. En ocasiones, puedes montar una franquicia que en tu zona geográfica no se ha desarrollado antes. Esto es un inconveniente ya que los clientes no sabrán a qué se dedica tu empresa, pero también es una ventaja ya que no tendrás competencia en un importante radio de acción.
  • Autonomía. Montando una franquicia, el empresario tendrá en cierto modo la tranquilidad de que su negocio tiene más posibilidades de que salga adelante que una empresa que monte por su cuenta. Además, trabajar siendo tu propio jefe da generalmente resultados que ser directivo de una empresa o ser trabajador por cuenta ajena. Una franquicia permite trabajar para uno mismo y ser el responsable de la totalidad de las ganancias.

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¿Qué franquicia elijo?

Una vez decidido que la mejor opción para emprender una nueva vía profesional son las franquicias, toca elegir cuál. Hay varios factores que nos pueden ayudar a seleccionar el tipo de negocio que más se ajusten a los factores económicos, sociales y personales. Estas son alguna de las preguntas que debes hacerte antes de decantarte por una franquicia u otra.

  • ¿Cuánto puedo gastar? Aunque los prestamistas puedan facilitarte la financiación del proyecto, debes ser realista con tus posibilidades y marcarte un margen monetario hasta el que puedes llegar. Una vez fijado más o menos el dinero que podemos llegar a invertir, podremos ver a qué tipo de franquicias podemos aspirar.
  • ¿Dónde la puedo montar? Conocer la ubicación donde tendrá lugar tu empresa puede ayudarte a elegir qué tipo de negocio puede ayudarte a obtener beneficios más rápidos. Una papelería en frente de un colegio puede ser más útil que hacerlo en un polígono. Empieza a mirar locales, infórmate de precios de diferentes zonas y decide el emplazamiento donde te gustaría que fuera a ir la franquicia.
  • ¿Qué sé hacer? No siempre la franquicia tiene que estar directamente relacionada con lo que has hecho hasta ahora en tu carrera profesional. Sin embargo, siempre va a ser más fácil adaptarte a algo que conoces a la perfección que tener que adquirir un conocimiento previo y no saber si te va a gustar o si se te va a dar bien. Por lo tanto, aunque no es necesario conocer el sector, sí que recomendamos haber tenido una experiencia previa en la línea de negocio que queremos montar.
  • ¿La población me necesita?  Si crees que tu franquicia no puede ‘encajar’ con la zona geográfica en la que va a ser instalada, cambia de negocio. Hay que ser consciente de que si los habitantes del lugar no van a necesitar el producto o servicio que ofrezca, nos va a costar mucho ‘conquistarles’ con nuestra franquicia. Es más fácil proponer una empresa sobre algo que el público demande y a poder ser, que no tenga competidores directos en un margen considerable.