Los peces más feos que se pueden encontrar los submarinistas

Al bucear, incluso a no mucha profundidad, podemos ver algunos ejemplares de peces que son realmente feos, llaman la atención especialmente por su forma asimétrica, muy alejada de los peces que estamos habituados a contemplar. Además, algunos de ellos resultan peligrosos. Os mostramos dos ejemplos:

  • Las morenas: viven en los huecos de las paredes rocosas y de los arrecifes. Pueden llegar a medir hasta dos metros y generalmente, a pesar de su horrible aspecto, son inofensivas. Lo más peligroso de este animal son sus mordiscos. En ocasiones, algún buceador algo imprudente ha introducido su mano en el hueco donde se escondía uno de estos peces y ha terminado en urgencias, ya que su mordedura es altamente infecciosa.

La morena es un pez realmente agresivo

  • Los peces piedra: se llaman así porque parecen piedras y se camuflan con las mismas en los fondos rocosos. No atacan, pero es fácil pisarlos o apoyarse sobre ellos al no darse cuenta de su presencia. En su espalda tienen una serie de espinas que al clavarse en la carne liberan una sustancia tóxica que causa un gran dolor, inflamación e incluso fiebre y problemas de movilidad. Se recomienda que si se sufre una picadura de uno de estos peces se aborte la inmersión y se sumerja la herida en agua lo más caliente posible, acudiendo a un centro de salud tan pronto como se pueda.

El pez piedra es muy feo, pero sobre todo es peligroso al camuflarse y tocarlo sin darnos cuenta, clavándonos sus espinas

Los peces más peligrosos que se pueden encontrar los submarinistas

Y ya centrándonos más en el peligro que en lo monstruosos que pueden resultar a la vista, hay peces que son realmente temidos por aquellos que practican buceo o submarinismo, aquellas especies con las que más precaución debemos tener:

  • Barracudas: en la película de “Buscando a Nemo” una barracuda era la que atacaba a su madre y se comía la puesta de huevos. Es un pez que puede llegar a medir dos metros, que se mueve con gran rapidez y que posee dos filas de dientes muy afilados. Puede atacar incluso sin provocación previa, por lo que lo más recomendable es evitarlas.
  • Tiburones: no podía faltar en esta breve recopilación el tiburón. Aunque la mayoría de las especies de tiburones son inofensivas, es aconsejable que si buceando nos encontramos con uno, tratemos de alejarnos pero manteniendo la calma. Sin movimientos bruscos y sin chapoteos. Lo más sensato es subir lo antes posible al barco y alejarnos de unos animales que pueden considerarnos presa y causarnos graves heridas o incluso la muerte.

Así que al margen de lo monstruosos que puedan resultar estos animales marinos, recuerda ante todo extremar las precauciones antes de sumergirte a explorar el fondo marino. Es importante que te informes antes de hacerlo sobre qué tipo de especies peligrosas habitan en la zona en la que vas a bucear, de este modo podrás prepararte mejor en caso de encontrarte con este pez o para saber a qué debes estar atento.