Dentro de este corto plazo (que incluiría un trabajo de inversión por una semana cuanto mucho) hay cuatro operaciones que se pueden contemplar:

  • Largos a favor de tendencia, se ingresa al mercado comprando en el comienzo del rebote y se sale vendiendo cuando el precio empieza a bajar.
  • Cortos a favor de tendencia, se ingresa tanto subiendo como bajando y se sale cuando llega a una resistencia y frena.
  • Largos a contracorriente, es una manera de corregir el movimiento principal que se está haciendo o sea, se ingresa cuando el precio aún no terminó de caer esperando atrapar el rebote.
  • Cortos a contracorriente, es igual que el anterior con la diferencia que intenta atrapar el pullback (punto ideal de compra).

Pullback: El arte de invertir

El significado literal es “volver hacia atrás” y es muy útil en inversiones a corto tiempo.

En el análisis de gráficos (llamado chartista) se llama pullback al movimiento en dirección contraria a la prevista con vistas a romper una línea de resistencia. Ese rompimiento se convierte en soporte de un nuevo impulso para subir (tendencia alcista). Este punto de ruptura se produce por una fuerte entrada de dinero en caso de tendencia alcista o una excesiva venta en caso contrario. Después de ese punto la tendencia generalmente se relaja produciendo una caída o un alza según sea el caso. Esta figura que mencionamos es un hecho local y efectivo si se tiene en cuenta los volúmenes que se están manejando, es decir, si el precio de la acción está bajando apoyándose en la resistencia, este volumen debe ser menor que el que había al momento de la ruptura en cuestión.

Invertir en la bolsa no es previsible ni seguro, se siguen tendencias, se utilizan las herramientas de las que se disponen para buscar seguridad en el movimiento, se adquiere experiencia en las predicciones pero no hay que olvidar que el riesgo existe por eso no se invierte la totalidad del valor de la cuenta sino que se invierte por fragmentos de la cuenta total.