Ya te decidiste, el próximo viaje es cruzar Siberia en uno de los trenes más famosos del mundo. Esta ruta, que atraviesa Siberia, recorre 9289 km. de una punta a la otra. El primer mito a derrumbar es que el transiberiano es un tren.  No lo es. Transiberiana es la ruta que te lleva de una punta a la otra. Varios trenes realizan diversos tramos de este recorrido y solo uno, llamado Rossiya, realiza todo el recorrido. Es imposible sacar un solo ticket, hay que sacar tramo por tramo.

Segundo mito, hay una sola ruta. Falso. Hay tres rutas. Transiberiana es la ruta que va de Moscú a Vladivostok, pero después tenemos el Transmongoliano, que atraviesa Mongolia y termina en Beijing. También tenemos el Transmanchuriano, que no pasa por china y atraviesa la zona de Manchuria. Cabe aclarar que el más turístico es el transmongoliano y, por ende, si quieres una experiencia auténtica, deberías elegir el primero. Allí realmente no hay turistas.

Imagen del recorrido del tren

El tercer mito a derrumbar es el precio del transiberiano. Se cree que este recorrido es muy caro. Hay tres maneras de viajar: primera, segunda y tercera clase. Primera clase tiene camarotes de dos personas. Segunda clase tiene camarotes de 4 personas. Tercera clase es abierta y tiene alrededor de 52 camas. De acuerdo a la que elijas, los precios que manejarás. Además puedes ir variando de tipo de tren y esto hará que suba o baje el costo.

Otro mito a deconstruir es la idea de que Siberia está desierta con pueblos aislados cada miles de kilómetros. Estos pueblos son ciudades gigantescas con cientos de miles de habitantes. Generalmente los viajeros eligen hacer el tren de un tirón. Esto lleva 7 días y medio. Lo ideal es elegir algunas ciudades e ir parando a conocerlas. Un buen balance de tren y ciudad es hacer un día tren, un día ciudad. Así tendrás largas horas de tren para disfrutar y un día para recorrer las hermosas e imponentes ciudades rusas.

Estación de la ruta transiberiana

Finalmente, hay que tirar abajo uno de los principales mitos: muchas horas de tren son aburridas. Cuando toma el tren la sorpresa es grata. Si uno elige la tercera clase, que es la única manera de hacer la experiencia como se debe, las familias rusas lo acogen a uno y lo integran. Los rusos son personas muy amigables con mucha curiosidad respecto a los turistas y esto hace que el viaje sea realmente inolvidable.

Entonces, ¿qué te parece? ¿te animas?