Plaza del Duomo, corazón de Milán

  • Catedral. Como todos los grandes templos religiosos de Italia, el Duomo de Milán es la Catedral de la ciudad. En este caso es una de las más grandes del mundo, ya que puede albergar en su interior hasta 40 mil visitantes. Uno de los principales atractivos de la basílica es la terraza panorámica a la que pueden acceder los turistas y desde ella tener unas impresionantes vistas de la Plaza del Duomo. El ascenso hasta ella cuesta 7 euros si se hace a pie o 12 euros si se utiliza el ascensor; permanece abierta a partir de las 9 horas. En su interior se pueden contemplar otros puntos de interés como la Cripta, el Tesoro o el Baptisterio. Para acceder a éste último hay que pagar 4 euros, mientras que tanto la entrada genera al interior del Duomo como al Tesoro tiene un coste de 2 euros.

Fachada de la Catedral de Milán

  • Galería comercial. Entre la Plaza del Duomo y la Plaza de la Scala está uno de los rincones más visitados y con más encanto de Milán, la Galería Vittorio Emanuele II. En su interior están los restaurantes y tiendas más lujosos de la ciudad, donde el viajero descubrirá la esencia de por qué a esta población se la conoce como la ‘capital de la moda’. El entorno en el que están alojados estos comercios es espectacular, ya que se trata de una galería del siglo XIX con una gran bóveda de cristal en lo alto que permite que entre la luz natural. Los diseñadores más exclusivos del mundo como Gucci, Louis Vuitton o Prada son los protagonistas en los escaparates que dan vida a este núcleo comercial. Por otra parte, se pueden encontrar modernos restaurantes de ‘fast food’ en contraposición a otros establecimientos considerados los más antiguos de la ciudad.

Galería comercial de Milán

  • Teatro la Scala. Y muy próximo a la Plaza del Duomo, y junto a la Galería Vittorio Emanuele, está el Teatro la Scala de Milán. Es considerado uno de los más famosos del mundo donde han tenido lugar las óperas más importantes como ‘Madame Butterfly’, ‘Nabucco’ u ‘Otello’. Aunque por fuera su fachada es seria y austera, el interior impresiona a todos los visitantes, especialmente por la gran lámpara de araña formada por casi 400 bombillas. Abre todos los días entre las 9 y las 12,30 horas y por la tarde entre las 13,30 y las 17,30 horas; el precio de entrada es de 6 euros por persona. En dicho acceso se puede visitar también el Museo del Teatro, en el cual hay expuestos diversas esculturas, pinturas y vestimentas relacionadas con la ópera.

Al aire libre

  • Cementerio Monumental. Puede parecer que visitar un cementerio sea una de las actividades menos interesantes que realizar en unas vacaciones, sin embargo, el Cementerio Monumental de Milán dejará con la boca abierta a los visitantes. ¿Por qué? Porque este camposanto es un auténtico museo al aire libre donde observar impresionantes tumbas que se muestran como verdaderos monumentos. Principalmente son de familias adineradas y pertenecientes a la religión católica, aunque también hay un sector dedicado a ciudadanos judíos. Se puede acceder todos los días, excepto los lunes, en horario de 8 a 18 horas.
  • Castillo Sforzesco. Una de las actividades más recomendadas para hacer en una de las tardes de nuestro viaje a Milán es comprarnos un auténtico helado italiano y degustarlo en las amplias explanadas de césped del Parque Sempione. Y es que además de ser una de las zonas verdes más importantes de la ciudad, cuenta con otro de los atractivos principales de la población: el Castillo Sforzesco. Éste último es una construcción fortificada del siglo XIV donde hoy en día podemos ver  en su interior alguno de los museos más destacados de Milán: el Museo de Arte Antiguo, la Pinacoteca, el Museo de Prehistoria o el Museo Egipcio. Se puede visitar a partir de las 7 horas y hasta las 18 o las 19 horas, según la época del año. Y aunque recorrer el acceso al castillo es gratuito, la entrada a los museos tiene un coste de 3 euros para adultos y de 1,50 euros en tarifa reducida.

Castillo Sforzesco

‘La Última Cena’ de Da Vinci

Pero sin duda, una de las joyas del patrimonio de Milán y uno de los motivos por los que miles de visitantes deciden viajar a la ciudad es el cuadro de ‘La Última Cena’ de Leonardo Da Vinci. Se trata de una de las obras de arte más famosas de todos los tiempos creada a finales del siglo XV.  Hoy en día, se puede contemplar en el interior del convento de los dominicos de Santa María de la Gracia, cerca del Parque Sempione. Permite el acceso a los turistas de martes a domingo entre las 8 y las 19 horas y el precio de entrada es de 8 euros para adultos, 4,75 euros para menores de 25 años y 1,50 euros para personas jubiladas.

Fresco de La Última Cena de Lenorado da Vinci