Se trata de un menú que aporta al deportista toda la energía necesaria para aguantar la competición, especialmente para los deportes exigentes. En función del momento exacto e el que nos dispongamos a practicar ejercicio adaptaremos el horario en el que consumimos estos alimentos. Verás que el aporte calórico es importante pero que mantenemos en todo momento unos ingredientes muy saludables, con mucha fruta presente en todos los platos que te proponemos. Sin duda seguir este menú diario te permitirá un mayor rendimiento en un entrenamiento o en la propia competición.

Desayuno:

  • Una pieza de fruta fresca
  • Un plato de avena con fruta
  • Una rebanada de pan integral con granos
  • Una taza de zumo natural de fruta

Media mañana:

  • Un licuado de frutas y yogurt
  • Un puñado de nueces o almendras

Comida:

  • Salteado de verduras, carne magra y pasta integral
  • Una pieza de fruta
  • Una taza de zumo de frutas natural

Media tarde:

  • Una taza de jugo de frutas naturales
  • Un plato de frutas, yogurt y cereales

Cena:

  • Un vaso de zumo de fruta
  • Dos piezas de pan tostado con crema de almendras
  • Una pieza de fruta

Esta es solamente una dieta de muestra, porque durante un entrenamiento completo el seguir ese menú con variaciones de alimentos y comidas es lo mejor. Y además, cada deportista tiene diversas necesidades de nutrición que deben complementarse, pues algunos se destacan por contar con un apetito grande que se debe complementar con un plato de pasta, pan o carnes magras.

¿Por qué hay tanta fruta en este menú?

Como atleta la glucosa proveniente de las frutas es importante porque aporta energía que por supuesto se quema al momento. Pero ojo, evitemos adquirir azucares de fuentes procesadas de glucosa como mermeladas, gaseosas, postres o jarabe de maíz o alta fructuosa.

Cuándo comer antes de competir

Antes de competir es recomendable evitar las comidas pesadas y completas, es mejor optar por preparaciones como licuados, sándwiches o frutas.

Carnes, pastas y panes es mejor comerlas de entre 4 o 2 horas antes de la competencia, para así evitar la sensación de estar llenos o hinchados antes de iniciar calentamientos o la competencia misma.

Por supuesto, si notas que tantas frutas, jugo o la leche te están molestando el estómago y producen efectos negativos como gases, diarreas o hinchazón, es preferible acudir a un especialista para que adecúe la dieta a tu organismo con cambios como por ejemplo, el empleo de leche de soya en lugar de leche de vaca.

Con estos consejos tu rendimiento será el mejor no solamente durante los entrenamientos sino durante la competencia misma.