Mientras el organismo consume la planta se inhibe la creación de gases, y con ello, se evitan los cólicos también. Mejora la digestión, controla los dolores menstruales y además alivia la diarrea y estimula la producción de la bilis, lo que contribuye en gran medida a una buena digestión.

Por suerte es esta una planta fácil de conseguir. Una infusión de menta después de una comida pesada le sienta muy bien al estómago. Eso sí, tal recomendación está contraindicada si se sufre de gastritis.

El modo de preparación es muy simple: se hierve a fuego lento una o dos cucharadas de hojas secas de menta en 2/3 de taza de agua muy caliente y luego se deja reposar el brebaje durante unos siete u ocho minutos. Esta deliciosa bebida puede ingerirse si se desea,  tres veces al día y los problemas digestivos recurrentes de seguro encontrarán solución.

La infusión de menta puede ser muy beneficiosa contra problemas estomacales

Son muchos los seguidores de la medicina natural, que ante cualquier dolor de estómago o algún tipo de espasmo muscular en esa zona, acuden a la menta como remedio esencial. Por tanto, también es recomendable masticarla de vez en cuando.

Por su fresco olor, también se usa en casos de inapetencia, puesto que abre el apetito. No por gusto se utiliza en varias recetas de cocina. Las maneras de aprovechar la planta resultan múltiples. Las hojas pueden agregarse a ensaladas, a tragos con bebidas alcohólicas o sin alcohol, a las carnes, sopas, aliños y postres. Así pasa inadvertida una medicina espectacular ante nuestros ojos, mas no ante nuestro paladar ni ante nuestro estómago, pues sobre todo este último se sentirá a gusto cada día.

Cómo actúa el mentol que aporta la menta

El mentol de la planta posee cualidades suavizantes, y por ende, antivomitivas. Todas las variedades de la hierba tienen la capacidad de estimular el hígado, a la vez que aumentan la secreción de la bilis. Por ello puede ser empleada para tratar los cólicos abdominales, o para ayudar a mejorar la indigestión producida cuando el hígado trabaja poco.

Cuando el intestino está irritado, se presentan una serie de anomalías que también la menta puede resolver, dado el contenido de taninos de ella, las propiedades relajantes y antiespasmódicas del mentol, así como los poderes suavizantes sobre la mucosa intestinal.

Eso sí, tampoco debe abusarse, puesto que como toda planta medicinal, presenta algunas contraindicaciones. Por ejemplo, su aceite esencial podría causar pirosis en aquellos que sufren enfermedad por reflujo gastroesofágico.