4 pueblos imprescindibles: qué ver en Menorca

  • Mahón. La capital de la isla y una de las poblaciones que cuentan con más habitantes en la isla es Mahón, situada en la zona este. Es uno de los lugares de Baleares con más historia ya que al contar con uno de los mejores puertos naturales que hay en el planeta, a lo largo de los siglos ha sido muy cotizado por diferentes pueblos y culturas. Hoy en día, precisamente el puerto es uno de los principales atractivos de la ciudad por donde pasear a lo largo de las aguas del Mediterráneo hasta desembocar en uno de los puntos de interés principales: la Fortaleza de la Mola. En Mahón también podemos visitar el Ayuntamiento, el Bastión de Sant Roc, el Museo de Menorca y la Iglesia de Santa María. En el interior de esta última construcción religiosa se celebra cada año el famoso Festival Internacional del Órgano, ya que este gran instrumento cuentan con 200 años de antigüedad y está compuesto por más de 3 mil tubos.

Una de las calas de las que podremos disfrutar en Mahón

  • Ciudadela. Después de Mahón, Ciudadela es una de las poblaciones más grandes y turísticas de la isla. Y es que precisamente es la preferida entre los visitantes ya que sus calles cuentan con más animación nocturna, especialmente en los meses de verano, a diferencia de Mahón. La mayoría de comercios se concentran en su transitado puerto o en la zona del casco histórico, donde podemos ver en éste último la hermosa Catedral de Menorca, la Plaza del Borne o el Castillo de San Nicolás. Está en la otra punta de la isla con respecto a la capital, ya que está ubicada en la parte oeste de Menorca. A pocos minutos del corazón de Ciudadela hay dos de las calas más populares de Baleares: Cala en Forcat y Cala en Blanes; por lo que es una localidad perfecta para alojarnos si buscamos dos de las mejores zonas de baño.

Ciudadela de Menorca, repleta de atractivos turísticos

  • Binibeca. Si nos decantamos por la costa este de Menorca pero no queremos una ciudad tan grande como Mahón, os recomendamos la población de Binibeca. Está a tan sólo 8 kilómetros de la capital y también está bañada por las aguas mediterráneas. Se trata de un pueblo de pescadores cuyo principal atractivo son sus estrechas calles empedradas rodeadas de casitas bajas con fachadas de un intenso color blanco y adornadas con muchas flores. Os parecerá que el tiempo se detiene en Binibeca, aunque la gran cantidad de turistas que siempre está presente en la población os devolverá ‘a la realidad’.

Binibeca es una de las localidades más pintorescas de Menorca

  • Fornells. Otro de los pueblos que no debemos dejar de visitar si pasamos unas vacaciones en Menorca es a Fornells, un pueblo bañado por las aguas de la bahía homónima y situado en la parte norte central de la isla. ¿Quieres tener las vistas más espectaculares de tu viaje? Desde lo alto de la Torre de Fornells tendrás una panorámica impresionante del Mediterráneo; esta construcción fue levantada 200 años atrás por los británicos para defender los posibles ataques que entrar por el mar. Además de hermosas zonas de baño cercanas como la Cala Pregonda o la de Cavallería, en Fornells podrás degustar uno de los platos más tradicionales de la cocina menorquina: la Caldereta de Langosta. Con todo esto, ¡es imposible no enamorarse de Menorca!

Fornells es un buen lugar para disfrutar del verano