El melocotonero es un árbol de fruto drupáceo con hueso que puede desarrollarse hasta 5 metros de altura. Sus hojas son lanceoladas, dentadas y normalmente provistas de pequeñas glándulas como carácter distintivo de ciertas variedades. Lo podrás distinguir por sus hermosas flores color de rosa  y su fruto en forma globulosa con una pulpa exquisita. Por otro lado seguramente sepas que tanto las almendras de los frutos, como las flores y las hojas contienen ácido cianhídrico o prúsico bastante venenoso.

Cuidados del melocotonero

Ya hemos analizado las características del melocotonero, vamos a ver ahora los cuidados necesarios para que este árbol frutal nos ofrezca sus mejores frutos.

Este árbol necesita mucho espacio para su buen desarrollo  y los climas que más le convienen son climas fríos. Por otro lado requiere un terreno suelto, profundo, substancioso, algo calizo, fresco y sin humedades. Se necesita hasta 80 centímetros de profundidad para ser plantado. Este árbol se multiplica par injerto y por el hueso aunque este último procedimiento solo se utiliza para obtener ciertas variedades.

Este es el aspecto del árbol frutal del melocotón

Los injertos que más se utilizan son sobre patrón de almendro en terrenos algo secos y sobre ciruelo en terrenos húmedos.  También suele injertarse de escudete sobre albaricoque. Para la plantación conviene elegir renuevos de un año, sanos y robustos. Las exposiciones más convenientes en este cultivo son al Oeste, al Sur y sobre todo al Sudoeste. La plantación se efectuará a distancias variables según la forma que vaya a desarrollar el árbol. Las formas más corrientes son oblicua simple, oblicua doble, palma vertical, palma horizontal, palma mixta, en candelero y cuadrada. 

La época de efectuar la poda es en febrero-marzo que es la época cundo comienza a diferenciarse los botones y cicatrizan con más facilidad y rapidez las heridas. Por otro lado las recolección de las frutas se efectúa normalmente un poco antes de su madurez pero también varía dependiendo el tiempo que va a ser conservado. Esta labor se suele efectuar a primeras horas de la mañana y  mano dándole a cada melocotón un ligero movimiento de torsión en torno a su pedúnculo.