Muchas veces no tiene que ver con la edad sino que personas muy jóvenes ya padecen este trastorno y es una afección que se manifiesta en sus comienzos de manera silenciosa y los síntomas recién se ven cuando la situación está avanzada. El primer síntoma que tiene que ser motivo de alerta es la hinchazón de los pies y la tendencia a tenerlos fríos. También si hay una tendencia natural a las várices es otro llamado de atención, como así también el agotamiento y el cansancio continuo.

Para completar el panorama, la pérdida de cabello y la debilidad de las uñas es signo  de que el organismo no tiene la circulación que necesita y esas zonas no se están alimentando bien.

Para favorecer la reactivación de la circulación en los pies es aconsejable:

  • Elevar los pies en la cama, eso hace que la sangre retorne al corazón.
  • Hacer actividad física, caminar es un excelente estímulo para que la sangre circule y si pasas mucho tiempo parado en el trabajo puedes mover los dedos de los pies y esto ayuda a que se active la sangre.
  • Todo lo que sea medias no tiene que cortar la circulación y, para las mujeres o para los hombres que se animen, existen las medias de descanso que son al estilo de las pantimedias de las mujeres.
  • No cruces las piernas al estar sentado.
  • Realiza masajes suaves en tus piernas desde abajo hacia arriba comenzando por los pies, siguiendo por tobillos y subiendo por las piernas.
  • Recuerda consultar al especialista si tienes dudas o antes de comenzar un tratamiento que te han recomendado.

Debes tomar muy enserio la actividad física y realizarla por lo menos tres veces a la semana para que notes los resultados. El tiempo mínimo de práctica es de 30 minutos y los ejercicios deben ser aeróbicos para que haya una buena actividad cardiovascular. Si estás sentado recuerda girar los tobillos en ambos sentidos cada tanto y haz lo mismo con las manos para que la circulación se active también en los brazos.

En cuanto a la alimentación, no consumas muchas harinas y sí consume muchas frutas y verduras. Si comes carne en lo posible quítale la grasa y haz lo posible por no consumir alimentos grasosos. Lee las etiquetas y consume alimentos ricos en ácidos grasos esenciales: nueces, salmón, almendras, etc.

No olvides consumir 2 litros de agua por día e incorpora alimentos ricos en vitamina C, complejo de vitamina B, calcio, magnesio y omega 3. Recuerda que la vitamina E reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y el ginkgo biloba es una excelente ayuda para mejorar la circulación.

Mantener una buena calidad de vida tiene que ser una premisa en tu quehacer cotidiano.