Una persona con un nivel de entrenamiento de principiante puede tener serios problemas para conseguir acabar esa prueba, por eso es importante seguir estos consejos para evitar lesiones o problemas físicos:

Antes de presentarte a una media maratón preséntate a pruebas de diez km. Lo mejor para progresar es ir paso a paso. Aunque la media maratón te pueda parecer mucho más emocionante, lo más sensato es que primero pongas a prueba tu cuerpo con carreras más livianas.

Una vez que ya hayas soportado varias de estas carreras y estés seguro de que puedes afrontar el doble sin problemas, es el momento de comenzar a preparar la media maratón.

Entrena corriendo un día sí y un día no. Los descansos son fundamentales. Entrenar todos los días es el modo más fácil de acabar sobrecargando tus músculos y sufriendo todo tipo de lesiones. Sal a correr un día sí y otro no y verás como no solo progresas más rápido, sino que también te sientes mejor.

Lo normal es correr tres veces por semana para que de este modo tu cuerpo se recupere de los esfuerzos y consigas los mejores rendimientos.

Los días que no corres puedes hacer ejercicios suaves. Correr tres veces por semana no significa que no hagas nada más. Los días que no corres puedes hacer ejercicios no demasiado fuertes. Puedes andar en bicicleta, caminar, realizar rutinas de entrenamiento aeróbico o anaeróbico etcétera.

Muchos corredores aprovechan estos días intermedios para trabajar su musculatura, en especial aquellas zonas que les causan más problemas, consiguiendo así una preparación física mucho más eficiente.

Un día a la semana tiene que ser de descanso total. En cualquier caso, tres días de correr y tres días de rutinas de ejercicio son más que suficientes y debe de haber un día a la semana en el que se descanse totalmente.

Utiliza una pulsera de ejercicio para controlar tu paso de carrera y tus progresos. Las pulseras de ejercicio con sensor en el pecho, o los relojes de entrenamiento ayudan a conocer las pulsaciones que se realizan, la velocidad que se alcanza e incluso se pueden conectar con apps que extraen estadísticas y ayudan a mejorar los entrenamientos y a fijarse nuevas metas.

Estas pulseras nos pueden indicar si nuestra forma física es la adecuada para la media maratón, si la velocidad que alcanzamos como media nos permite enfrentarnos a pruebas de estas características y también si nuestro estado de salud es el adecuado.

Escucha siempre a tu cuerpo y no trates de ir más rápido de lo que tu forma física permite. Este es el consejo básico para cualquier entrenamiento, también para el de la media maratón.

Y como para cualquier ejercicio, siempre sería bueno visitar a nuestro médico para que pueda realizar una revisión completa antes de comenzar con la parte de preparación más intensiva. Son muchos los accidentes sufridos durante este tipo de carreras de fondo, debido en la mayoría de los casos a una falta de responsabilidad por parte de los corredores, por no comprobar su estado de salud. Antes de cualquier tipo de esfuerzo tan exigente, es bueno siempre consultar con un especialista que realice las pruebas pertinentes.