Tanto el mascado de las hojas de coca, como el consumo de su mate, benefician la absorción de oxígeno en la sangre (esencial para combatir el mal de montaña), así como ayudan a la digestión (sobre todo por sus efectos carminativos para la expulsión de los gases del tubo digestivo). La diarrea y la disentería pueden eliminarse mediante una infusión de cuatro hojas de coca en una taza de agua, con lo que se tranquiliza el intestino. Las náuseas y vómitos, además, pueden combatirse con la unión de cinco hojas de esta planta y dos de menta en un jarro de agua hirviendo.

Usos saludables del mate de coca

Igualmente, infusiones de estas hojas son muy útiles para hacer gárgaras para el dolor de garganta, para los dolores nerviosos, dolores de cabeza, así como para aliviar las infecciones e inflamaciones en los ojos, incluido la conjuntivitis. En su mezcla en forma macerada con el alcohol, sale una poción excelente para fricciones con vistas a aliviar los dolores reumáticos.

Infusión de mate de coca

Otra infusión muy positiva es la que mezcla media taza de agua hirviendo con cinco cucharaditas de hojas secas. Después de hervida, se deja reposar por seis minutos. Ya lista para consumir, esta fórmula ayuda grandemente a combatir la artritis, el vértigo y las gastritis.

Su alto contenido de calcio, de vitamina A, complejo B  (B-12), zinc, magnesio, potasio, entre otros, le convierten en una fuente importante de otorgamiento de valores energéticos y estimulantes. A ellos se les suman los alcaloides (ayuda a superar las diversas disfunciones orgánicas), las fibras (sobre todo la diterea insoluble que fortalece el colon y levanta el sistema de defensa del organismo) y los flavonoides, tanino y lignina, que dan gran fortaleza al organismo.

Otros productos que utilizan la coca de forma saludable

Mal uso del mate de coca

Respecto a la sobredosis de cocaína ya es conocido los efectos negativos que ocasiona. Pero lo maravilloso de esta hoja es que en su fórmula natural resulta un excelente producto para resarcir todos los males del cuerpo. Por ello, es mejor no evitarla, sino, más bien, saber utilizarla.