Por qué se presenta la mastitis

Puede ser por varias causas, entre las que podemos encontrar una infección de los pechos, misma que presenta los síntomas clásicos de infección como lo son fiebre, escalofrío y cuerpo cortado. Pero también la mastitis se puede presentar por acumulación de leche, y por conductos de leche obstruidos.

Cabe aclarar que la infección de los pechos se puede dar por grietas en los pezones, mismas que resultan difíciles de cicatrizar porque están en contacto constante de humedad.

Tratamiento adecuado

Acudir al médico es necesario, pero puedes empezar a tratarte antes de verlo si notas que sientes algunos síntomas. Si sufriéramos una pequeña infección o inflamación es posible reducirla siguiendo algunos consejos muy sencillos. Descansando, aplicando calor con toallitas o esponjas húmedas con agua tibia, así como, una vez visitado el doctor, tomando un medicamento aprobado por el médico para reducir la infección y el dolor, es como puedes tratarte.

Es muy importante no dejar pasar los síntomas de la mastitis como algo común en la lactancia, ya que aun cuando sí es algo que se presenta con frecuencia en las madres, no es recomendable ignorar este problema porque puede desatar problemas más graves como abscesos en los pechos, mismos que en los casos más severos deben tratarse por medio de cirugías.

Qué hago para alimentar a mi bebé

La pregunta inmediata de las madres al padecer esta enfermedad es sobre cómo alimentar al bebé pues muchas de ellas piensan que en caso de tener infección esta puede dañar al bebé, pero no es así, ya que en sí es la leche materna es la que llega al organismo del pequeño, no la infección.

No sólo no debes dejar de amamantar a tu bebé si padeces mastitis, sino que debes hacerlo con más importancia con el pecho afectado, ya que de no hacerlo, corres el riesgo de que la obstrucción de leche se complique. De hecho, procura no dejar leche en tu pecho y para ello usa un extractor manual o eléctrico, para así evitar que la obstrucción de leche sea mayor.

La mastitis no es un problema grave por lo que no debes preocuparte demasiado, pero sí es recomendable tratarse a tiempo de forma sencilla para evitar complicaciones mamarias. Te recomendamos que acudas al médico en caso de notar los síntomas de esta infección, algo ideal para evitar que se pudiera extender y llegar a convertirse en un problema más grave.