Tory Spelling, hija del famoso productor de series como “Sensación de vivir” en la que ella tenía un papel protagonista, tiene dos mascotas muy curiosas. Una de ellas es una gallina sedosa del Japón que responde al nombre de Coco. Pero por si esto no fuera suficientemente raro, también tiene una cabra llamada Julia. Parece ser que recientemente ha aumentado familia con un cerdito llamado Hank que adoptaron cuando su familia se fue a vivir a un apartamento donde no se permitían animales.3

Cerdito Hank, mascota de Tory Spelling

Desde luego, esta chica más que haberse criado en Hollywood parece haberlo hecho en una granja si nos centramos en el tipo de animales que le gusta tener. Además de los destacados también tiene varios perritos, los cuales seguro que están que no se lo creen con sus compañeros de hogar.

Mike Tyson, el famoso boxeador, tiene varios tigres con los que convive. Algo que también hizo en su momento de mayor gloria Jesulín de Ubrique con su archifamoso Currupipi.  Pero antes que ellos, Melanie Griffith ya fue una niña consentida que compartía juegos con su gatito, que en realidad era todo un león. Más adelante, cuando se casó con Antonio Banderas y tuvieron a su hija, eligió un labrador como compañía para ella, algo que nos parece bastante más adecuado, dicho sea de paso.

Mike Tyson tiene un tigre como mascota

Cuidado con seguir las modas

Si hay alguien que destacó siempre por su gran excentricidad, ese fue Dalí. El genial pintor disfrutaba como nadie llamando la atención de la gente y haciendo cosas cada vez más salidas de tono sabedor de que no iban a faltarle imitadores. En una ocasión se dejó fotografiar por las calles de París paseando un oso hormiguero.

Esto causó que muchos parisienses de la época, de alta sociedad o con ínfulas, decidieran tener uno de estos animales como mascota. Por suerte, una moda que no duró mucho tiempo, al menos no tanto como la de los cerditos vietnamitas que han llegado a convertirse en una verdadera plaga en muchos lugares tras ser abandonados por sus impulsivos adoptantes.

Y la culpa de todo, la tiene un actor llamado George Clooney que años atrás declaró que tenía uno de esos cerditos en su casa y que era el elegido para compartir sus noches. De ahí a que cientos de personas se lanzaran a comprar uno solo hubo un paso.

El problema de estas modas es que son demasiadas las personas que se lanzan a comprar estos animales sin pensar dos veces en los cuidados que pueden necesitar, en si habrá cerca un veterinario que pueda atenderlos o si una casa es el lugar más adecuado para tener a determinadas especies.