En el tema de los rascadores se ha avanzado mucho en los últimos años y ahora los hay que se adaptan a todos los lugares de la casa. Algunas personas incluso adaptan una habitación para sus mascotas por considerarlas un miembro más de la familia y allí colocan rascadores de árbol que llegan hasta el techo y permiten no solo pulir las uñas, sino cumplir con el instinto trepador del gato.

En espacios pequeños, otras personas optan por rascadores más pequeños que en algunos casos se acoplan a la esquina de un mueble o de un sofá elegido por el animal para afilar las uñas.

Las camas de las mascotas se pueden adaptar en colores y diseños a la decoración de la habitación, pero incluso  para los más puntillosos es fácil encargar una cama a medida en la tela que se quiera. Un conjunto muy coqueto es el de cama y cesto para juguetes a juego, pudiendo recoger todas sus cosas una vez que acaba de usarlas en un cestito de peluche que también puede ser cama.

El arenero del gato

El arenero del gato es imprescindible a no ser que tengas uno de esos divertidos gatitos que se pueden ver en YouTube capaces de ir al WC ellos solos y, en algunos casos, incluso tirar de la cadena.  Si no se dispone de una terraza la colocación del arenero puede ser un problema, tanto por estética como por olor.

Pero esto es algo que se ha solucionado bastante bien por parte de algunos fabricantes que ofrecen fantásticos muebles que camuflan el arenero en su interior. Como además no son de gran tamaño y ofrecen mucha versatilidad pueden colocarse en un cuarto de baño como mueble auxiliar o incluso en una habitación a modo de mesilla.

Existen también areneros de diseño que son tan bonitos que se pueden poner en cualquier lugar de la casa ya que van a combinar con todas las decoraciones. La única precaución es tener siempre la arena muy limpia y poner a su lado un ambientador que pueda absorber los posibles malos olores que desprenda.

Otras mascotas

En el caso de otro tipo de mascotas también es posible combinar sus hábitats con la decoración. Por ejemplo, los terrarios o los acuarios pueden ser muy decorativos. Tanto que a veces nos olvidamos que no son un elemento ornamental y que lo que debe de primar en su colocación es el bienestar de sus ocupantes y no lo bien que quede en un lugar determinado.

No obstante, es posible conjuntar ambas necesidades si nos esforzamos un poco por conseguirlo y somos algo transigentes, siempre por el bienestar de nuestras mascotas que merecen el mejor trato.