Las mascotas son uno de los puntos conflictivos de muchas comunidades, ya que por un lado hay personas muy poco comprensivas con los animales y por otro hay propietarios de mascotas que no cumplen con las normas básicas de educación y convierten a sus peludos en una molestia para otros habitantes de la comunidad.

Prohibición de mascotas

Algunas comunidades de propietarios prohíben en sus estatutos a las mascotas. Con esto, si alguien compra un piso en esa comunidad, supuestamente no podría llevar a un animal al mismo. Sin embargo, se trata de una norma que es contraria a los derechos básicos de intimidad de las personas, ya que una comunidad no puede legislar sobre lo que un ciudadano hace dentro de su domicilio y no hay ley alguna que prohíba tener mascotas.

La comunidad de propietarios puede legislar que las mascotas no pueden usar zonas comunes, como parques o áreas recreativas. También puede decidir prohibir el uso del ascensor a las mascotas en determinados casos o imponer condiciones. Pero no puede legislar que no se tengan dentro de la vivienda.

Ejemplo de prohibición en una comunidad de vecinos

Las comunidades que actúan de este modo están tomándose unas atribuciones que no le corresponden y llegados a los tribunales, los propietarios de las mascotas ganan los juicios casi en su totalidad.

Para entenderlo mejor se suele poner el ejemplo del tabaco: una comunidad de propietarios puede prohibir fumar en las zonas comunes, pero no puede declarar el edificio espacio libre de tabaco ya que no tiene capacidad legal para emitir esas órdenes que afectan al espacio privado de las personas.

Por supuesto todos los vecinos están obligados a cumplir la Ley de Propiedad Horizontal, por lo que no pueden tener animales que causen problemas de convivencia bien por un alto ruido, por ser insalubre o porque se trata de especies ilegales. De este modo si estaría prohibido tener, por ejemplo, un tigre en casa o más de un número determinado de mascotas si las normas del ayuntamiento limitan esto.

Pisos alquilados

Quién si puede prohibir las mascotas en un piso es el propietario del mismo cuando alquila la vivienda a un inquilino. Es legal que un propietario ponga una cláusula en el contrato que no permita que quien alquila tenga perros o gatos en su domicilio, incluso puede prohibir que residan más de un número determinado de personas.