Muchas personas no saben que perros y gatos se resfrían igual que las personas, aunque el virus que causa dicho catarro no es el mismo y por tanto ni ellos nos van a contagiar a nosotros ni nosotros les podemos pasar el catarro a ellos.

Normalmente son procesos benignos, que se pueden prevenir mediante una vacuna que protege durante seis meses y que muchos dueños de mascotas le administran al final de verano. Se trata de unas gotitas nasales que, aunque les desagradan bastante, son muy efectivas.

Si los síntomas van a más

Los catarros son infecciones en las vías respiratorias, así que al igual que sucede con las personas, en algunos casos pueden ir a más y comenzar a presentarse otros síntomas como una mayor irritación ocular, tos, flemas, diarreas o un gran decaimiento.

Ante cualquiera de estos síntomas hay que ir al veterinario. Hay ciertas enfermedades que, aunque no es común que se den en mascotas vacunadas, pueden afectar a nuestros perros y gatos y ser confundidas al principio con catarros. Por otro lado, si el catarro va a más, puede presentar complicaciones que precisen de medicamentos para evitar que continúe avanzando la infección.

Nunca se debe de automedicar a un animal ya que las dosis de los medicamentos deben de ir siempre en función de su peso y sus características. Un adulto joven, al igual que una persona, normalmente pasará el catarro sin más complicaciones en unos días. En caso de cachorros o de ejemplares ancianos, es cuándo se recomienda ir al veterinario desde el primer momento.

Cachorros, tercera edad y catarros

Con los cachorros el problema de los catarros es la posibilidad de confundirlos con otra enfermedad más peligrosa. Si vemos decaído al animal, con mocos y apariencia de resfriado, puede estar comenzando con moquillo o, en el caso de gatos, una rinotraqueitis viral felina.

Además, el sistema inmunológico de los cachorros no está del todo desarrollado y un bajón en sus defensas puede tener un precio mucho más alto que cuándo es un adulto sano el que se resfría. Por este motivo es muy importante acudir al veterinario ante cualquier problema de salud.

Las mascotas se consideran geriátricas a partir de los diez años aproximadamente en el caso de gatos y perros pequeños, y de los siete cuándo son razas muy grandes. Dependiendo del tipo de vida que hayan llevado pueden considerare ancianos incluso antes. Cuándo entran en esta etapa de la vida pueden comenzar a sufrir algunos achaques, tal como sucede en las personas.

Aunque un catarro en si mismo no tiene importancia, en un animal de avanzada edad y con otros problemas de salud si puede entrañar riesgos y por eso es necesario que lo controle un veterinario.