• El sitio y la hora escogidas para la celebración: Las mascotas no siempre son bien recibidas en algunos lugares; tampoco ellas se sienten a gusto en todos los entornos. Las parejas que desean estar junto a sus mascotas el día de la boda deben elegir espacios abiertos, si es posible al aire libre, pero a la vez seguros, preferiblemente donde los encargados del lugar ya hayan tenido una experiencia similar previa. También la hora es muy importante, ya que las mascotas podrán disfrutar del momento solo si es de día.
  • Que los invitados sepan que la mascota os acompañará: Es importante que en las invitaciones se indique que la mascota de la pareja va a estar en la ceremonia y en la celebración. También se recomienda indicar, de una manera sutil y creativa, el carácter de la mascota, si es amigable o más bien reservada, para que los invitados con niños sepan a qué atenerse.
  • ¿Cómo elegir el traje de la mascota? Muchas parejas sueñan con que su mascota vista como el novio (si es macho) o como la novia (si es hembra). Pero este no debe ser el primer factor a tomar en cuenta al momento de elegir el traje de nuestra mascota para la boda. Lo primero a tomar en cuenta es la experiencia previa de la pareja con otros atuendos puestos al animal. La mascota debe sentirse cómoda para evitar reacciones desagradables de su parte el día de la boda. A veces con solo un corbatín o un par de lacitos es suficiente.
  • Practicar antes del gran día: Es muy importante preparar a la mascota en el lugar del matrimonio antes del gran día. El animal debe conocer previamente el lugar para no sentirse perdido el día de la boda y evitar que se asuste o desoriente. También se recomienda ensayar con él frente a varios desconocidos para que se familiarice con la multitud que habrá el día de la boda.
  • Un niñero que lleve lo necesario: Por mucho que queramos a nuestra mascota, el día de nuestra boda será muy difícil que podamos ocuparnos de ella. Es por eso que lo recomendable es contar con un “niñero” conocido y de confianza que esté pendiente de la mascota y de sus necesidades ese día. Debe ser alguien que el animal ya conozca y con quien sienta empatía, como algún familiar, amigo o vecino que esté invitado a la boda. Esa persona elegida debe tener a mano la comida, los juguetes y todo lo demás que pueda necesitar el animal durante la celebración.