Se la utiliza por sus características relajantes, antiinflamatorias y por su capacidad de combatir problemas respiratorios, nerviosos y digestivos. Sirve especialmente para trastornos estomacales y para tratar los síntomas abdominales relacionados con el período menstrual como cólicos y gases. También tiene sus aplicaciónes en el campo estético para mejorar problemas de caspa y aclara el cabello.

Manzanilla para el estómago

Ante dolores de estómago producto de una indigestión, enfermedades crónicas o una condición aguda, la manzanilla funciona muy bien para disminuir los síntomas y relajar la zona. En particular acelera el proceso digestivo, lo que disminuye la carga que el estómago debe soportar y de las molestias que pueden exacerbarse al tener alimentos almacenados que no se están degradando correctamente. También disminuye la hinchazón y esa sensación de pesadez que suele presentarse en estos casos.

La manzanilla es un remedio natural ideal para problemas digestivos

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias es beneficiosa para tratar la gastritis, una condición por lo general crónica que en los casos más extremos involucra problemas orgánicos generales y puede ser muy invalidante. Los pacientes que la sufren pueden no presentar síntomas graves hasta  desarrollar falta de apetito, dolor en la región estomacal y náuseas o vómitos. En algunos casos los beneficios de la manzanilla puede ser dobles dado que la gastritis puede desencadenarse por estrés o nerviosismo, algo que esta planta ayuda a disminuir.

Té de manzanilla fácil de preparar y conseguir

El té de manzanilla se consigue fácilmente en dietéticas y en supermercados; también puede comprarse las flores secas o en polvo para preparar la tisana en forma casera.  Para esto se deben colocar las flores junto al agua y dejar reposar durante unos minutos antes de filtrar el líquido resultante. El sabor de la infusión de manzanilla es fabuloso al igual que su aroma.

La manzanilla para preparar el té o infusión es fácil de encontrar en cualquier comercio

Aunque se la puede ingerir en forma individual, sus efectos se potencian al combinarla con otras hierbas digestivas como el boldo o el cedrón. De esta manera, se combaten todos los síntomas en una misma toma y se acelera el proceso de curación. También queda muy bien la combinación de la manzanilla con miel o limón.

La infusión de manzanilla puede tomarse en cualquier momento del día o cuando se empiezan a sentir molestias luego de una comida copiosa. Muchas personas acostumbran beber un té de hierbas digestivas luego de cenar o almorzar varias veces por semana para prevenir la aparición de algún problema y aprovechar los beneficios dee sus ingredientes al máximo.