1. Se responsable al elegirme. Sé que soy guapo e irresistible, pero si no me puedes cuidar como es debido deja que otra persona se enamore de mí. Créeme, acabará sucediendo.
  2. Ten espacio para mí en tu hogar. No pretendo tener una suite, total mi intención es dormir en tu cama. Pero sí quiero tener mis cositas y un pequeño espacio propio para aislarme durante el día.
  3. Ten espacio para mí en tu vida. Tú tienes muchos amigos y yo solo te tengo a ti. No quiero dar pena, pero recuerda que llevo todo el día esperando, así que aunque llegues cansado dedícame un ratito.
  4. Dame tiempo para aprender las cosas. No he nacido sabido, así que tendré que aprender a hacer caquita fuera de casa o a arañar donde debo. Quizás me lleve algún tiempo, pero seguro que no tardaré los dos años que tú tardaste en dejar atrás el pañal. ¿Nos entendemos?
  5. Si no puedo aprender algo, quizás haya otro modo de hacerlo. ¿Has oído hablar del método Montessori para niños? Pues quizás sea hora de crear una versión perruna o gatuna.
  6. Acepta que me hago viejo y que no puedo hacer las mismas cosas. Cuando llevemos diez años juntos yo ya no tendré la misma energía. Quizás no me apetezca dar largos paseos o no corra tras la caña y la pluma como hacía de cachorro. Pero ¿te has mirado al espejo? Los diez años también han pasado para ti y con eso no digo nada…y lo digo todo, amigo.
  7. Cuídame cuando esté enfermo. Llévame al veterinario, cómprame mis medicinas para que me sienta mejor, pero sobre todo dame la más importante: tu cariño. Todos nos ponemos algo mimosos cuando estamos enfermos y queremos sentir que alguien se ocupa de nosotros. Así que cuando escupa mi jarabe por tercera vez, en lugar de gritarme dame un abrazo. Sé que volverás a intentar engañarme, pero esa es otra guerra.
  8. Cubre mis necesidades. Necesito comer todos los días, bañarme, salir a pasear o contar con asistencia veterinaria. Sé que a veces me dices que me vas a llevar al circo para ver si me gano un sueldo, pero creo que realmente no tengo alma de artista.
  9. No soy humano, pero me equivoco. Al igual que tú puedes tener un mal día yo también puedo tenerlo. Así que si hago pis donde no debo o me como un papel importante, piensa que seguramente yo no sé qué eso ha estado mal. Aunque a veces lo sé y la tentación es tan grande que no puedo resistirme a ella.
  10. No olvides darme mucho amor. Además, me comprometo a devolvértelo con creces. Así que vas a recibir de mí mucho más de lo que te estoy pidiendo. Yo siempre voy a estar a tu lado, no te voy a juzgar y no me va a importar si te ha salido un grano justo ese día tan importante. Para mis ojos siempre te ves perfecto o perfecta.