• Porque no nos podemos concentrar: La somnolencia producida por pocas horas de sueño evita que la concentración esté lúcida y esto se nota en todas las actividades que llevamos a cabo, pues quizá sí las completemos, pero en definitiva lo haremos invirtiendo más horas o quizá sin una calidad excelente pues nuestra mente no está despierta como para hacerlo.
  • Porque nuestras defensas se ven bajas: Tras la fatiga crónica que genera la falta de sueño también podemos desarrollar unas defensas bajas que a la hora de vernos atacados por enfermedades y virus no podrán salir victoriosas. Dormir suficiente en realidad a la larga aumenta la productividad reduciendo los días de enfermedad que debemos tomar.
  • Porque desarrolla fatiga crónica: Dormir menos de cinco horas al día te producirá cansancio y somnolencia, pero a la larga esto se convertirá en una fatiga crónica que es peligrosa ya que dejaremos de recordar cómo es sentirse descansado tras dormir lo necesario, formándose un círculo vicioso del cual es difícil salir.
  • Porque causa enfermedades: La obesidad, la diabetes y las enfermedades del corazón se asocian a la falta de sueño. La obesidad porque el cansancio genera ansiedad y apetito, la diabetes porque se altera el metabolismo y la absorción de la glucosa, y las enfermedades del corazón porque al dormir poco se aumenta el ritmo cardiaco.

Pero ojo, esto no quiere decir que si normalmente con cuatro horas de sueño te bastan esto sea malo, pues tu organismo tiene esa costumbre y con tales horas es suficiente en tu caso. Sino que nos referimos a que suponiendo que tu cuerpo te pida las ocho horas promedio de sueño, le des constantemente y de manera regular sólo cuatro o seis horas de descanso que no serán suficientes para ti.

Entonces, escuchemos a nuestro cuerpo y la cantidad de horas de sueño que necesitamos y evitemos estas consecuencias que afecta directamente a la salud y a tu desempeño.