La nueva edad de oro de Lisboa comenzó en 1994, cuando se proclamó como la Ciudad Europea de la Cultura. Luego de conseguir el apoyo financiero de la Unión Europea se construyó  un nuevo puente sobre el río Tajo, una importante expansión de la red de metro y la reurbanización masiva del recinto de la Expo en el Parque de las Naciones, ahora una gran atracción para los visitantes.

Sin embargo, en el 2010, el país se vio catapultado a la crisis financiera europea y al año siguiente, recibió un paquete de rescate del FMI y la UE para estabilizar sus finanzas públicas, fueel tercer país de la zona euro en hacerlo durante ese momento. No obstante, la ciudad demostró ser resistente. Las atracciones continúan en expansión incluyendo el Oceanario y un invernadero encantador en el Parque de Eduardo VII.

Restaurante típico portugués O Cantinho do Avillez

Mientras tanto, nuevos restaurantes se han abierto en el Plaza del Comercio, la plaza más grande de la ciudad, que sigue experimentando ambiciosos planes de renovación. El chef Estrella Michelin José Avillez lanzó O Cantinho do Avillez, en el barrio de Chiado, un restaurante especializado en comida típica Portuguesa, servida en un entorno sin pretensiones. Por otra parte a la orilla del río  un grupo de atractivos clubes han abierto sus puertas, todo demuestra que el optimismo en la ciudad está creciendo en lugar de disminuir.

El tranvía es un clásico en las calles de Lisboa

Este estoicismo tiene sin duda que ver con el hecho de que Lisboa es la segunda capital más antigua de Europa (después de Atenas) y ha sobrevivido a muchos giros fascinantes y vueltas en su historia, incluyendo un devastador terremoto en el siglo XVIII. Los amantes de la cultura, pueden explorar el pasado de la ciudad a través de los tranvías vintage, sus barrios históricos como el laberíntico Alfama, el elegante Baixa y el faro cultural, Chiado, además de sus impresionantes monumentos de la UNESCO. Uno de los mayores puertos naturales del mundo, es también un recordatorio del por qué esta formidable ciudad atrajo a numerosas civilizaciones, desde los fenicios, celtas y romanos hasta los visigodos y moros. Al mismo tiempo, Belém presenta una oportunidad para aprender sobre los exploradores famosos del país que partieron de aquí en increíbles viajes de descubrimiento.

Torre de Belem en Lisboa

Cuando quieres escapar ajetreo de Lisboa, hay un montón de cosas que ver y hacer, puedes visitar palacios exquisitos en una de las ciudades más románticas de Europa Sintra, disfrutar de los juegos de azar en el casino más grande de Europa en Estoril, ir a surfear en Cascais o mantener los ojos bien abiertos para observar a los delfines en Setúbal.

Agradable, buena, diversa y dinámica, y aprovechando un clima Mediterráneo con inviernos suaves y veranos calurosos, no hay mal tiempo para visitar Lisboa así que ¿qué estás esperando?