Mala alimentación. Cuando abusamos de alimentos elaborados ricos en grasas, conservantes y colorantes estamos sometiendo al hígado a un trabajo excesivo. La grasa también es enemiga del hígado y si a esto se añade filtrar y eliminar toda la química procedente de la comisa, podemos llegar a saturarlo causando problemas como el hígado graso o que no se procesen correctamente las grasas.

Esto puede provocar diversas enfermedades pero también problemas de obesidad. Por eso, antes de comenzar una dieta se recomienda una limpieza de hígado para asegurarse de que este funciona bien y se va a perder peso correctamente.

Abuso de medicamentos y alcohol. Los medicamentos, el alcohol y las drogas obligan a hígado a un esfuerzo tan grande que lo normal es que este acabe enfermando, dejando de actuar correctamente como filtro y causando que las toxinas pasen a otros órganos lo que es motivo de serias enfermedades.

Beber de manera muy moderada y evitar totalmente drogas y tabaco está en nuestras manos pero a veces no podemos elegir el tomar o no una determinada medicación. Para ayudar al hígado a procesarla lo mejor es realizar limpiezas naturales de hígado cada dos o tres meses, evitando así su saturación.

El estrés. El estrés es causa de muchas enfermedades y de fallos en diferentes órganos. También puede causar un problema en el hígado que requiera de una limpieza. En cualquier caso, las limpiezas del hígado ayudarán a que todo el cuerpo funcione de una manera mucho más equilibrada, incluido el hígado.

¿Cómo realizar una limpieza de hígado?

Ahora que sabemos por qué podemos necesitar una limpieza de hígado es importante saber cómo realizarla. Esta es una manera muy efectiva de limpiar el hígado actuando de diferente modo sobre él:

  • Infusiones: Las infusiones de cardo mariano con diente de león son muy efectivas para depurar el hígado. También se pueden combinar con boldo. En algunas herboristerías ya venden combinaciones de plantas especialmente pensadas para la depuración del hígado y que se deben de tomar a diario durante al menos quince días.

Si no te gustan las infusiones puedes escoger consumir estas plantas en comprimidos. Las propiedades son las mismas y te evitarás tener que beberlas si te desagrada su sabor.

  • Dieta: La dieta para depurar el hígado debe de ser muy baja en grasa y rica en alimentos diuréticos ya que mediante la orina se van a eliminar muchas toxinas. Come mucha verdura cocida y aliñada con ajo. Consume al menos tres manzanas solas o en batidos de fruta cada día y evita las proteínas de la carne, que exigen más trabajo para tu aparato digestivo.
  • Ejercicio: Caminar una hora al día, ir a la piscina o acudir al gimnasio tres veces por semana te ayudará a quemar toxinas y a mantener tu hígado sano y bien depurado.