Al ser de exquisito aroma, el limón estimula la producción de saliva, y el ácido ascórbico contribuye a aumentar también los ácidos estomacales y la producción de pepsina (una hormona). De esta manera tiende a despertar el apetito, y por eso en casos de inapetencia o desnutrición, se la suele utilizar.

Disgrega los alimentos, por el aumento de los ácidos cloríridos, y así mejora gradualmente la digestión. Evita además problemas colaterales al mal funcionamiento estomacal, como los gases.

El limón también elimina ciertas toxinas del organismo. Ello favorece a quienes intentan bajar de peso, pues combate la obesidad, ya que posee la capacidad de disolver las grasas. Otras propiedades adelgazantes permiten al organismo mantener el peso ideal. Por ejemplo, tiene riquezas en cafeína, de por sí un estimulante metabólico. También posee fibras, en especial la pectina, la cual disminuye la absorción de grasas, pero además, colabora en la saciedad, a lo que se unen el limoneno y la vitamina C.

El limón ofrece muchas aplicaciones para remedios caseros o naturales, por ejemplo, para tratar obesidad y problemas de estómago

El limón tiene además una enorme carga de potasio y calcio, cuya acción diurética contribuye a desaparecer líquidos del organismo y a neutralizar el sodio. También detiene diarreas, es anti úlceras y elimina la acidez gástrica. En casos de malestar estomacal es recomendable prepararse el zumo de un limón, unido a una cucharadita de bicarbonato de sodio y un poco de agua.

Toda receta preparada con la fruta destruye de alguna forma las lombrices intestinales y tiene un efecto antiespasmódico. Ayuda, asimismo, a combatir la dispepsia y el estreñimiento.

Conviene a todos los enfermos del hígado y de la vesícula biliar, ya que estimula las secreciones biliares y, como ya se dijo, ayuda a metabolizar las grasas. A enfermos con afecciones como hepatitis o cirrosis hepática, los médicos recomiendan desayunar una mezcla de aceite de oliva virgen y el zumo de un limón. Resulta una rica y saludable preparación en la que puede mojarse un poco de pan. El limón neutraliza las toxinas, también ayuda a eliminarlas, reforzando la función antitóxica y protectora del hígado.

Actúa también contra las enfermedades por contaminación de los alimentos. Pasar un día a base de zumo de limón rebajado con agua constituye un tratamiento reparador para el aparato digestivo.