Algunas de las lesiones más comunes del running son:

  • Rotura muscular: Se trata de una distensión o rotura fibrilar muscular. En el “running” lo más frecuente es la rotura de isquiotibiales. Cuando se produce un tirón en un músculo y seguimos corriendo, el tirón se agrava y provoca una rotura.
  • Inflamación de la planta del pie: Recibe el nombre de fascitis plantar, y consiste en la inflamación del tejido que recubre los músculos de la planta del pie. Para prevenir este dolor de pies lo ideal es elegir un calzado adecuado, realizar estiramientos y reforzar los músculos que rodean al tobillo.
  • Inflamación de la rodilla: La lesión más frecuente es el síndrome de la rodilla del corredor. Consiste en la inflamación de una formación de tendones que rodea la rodilla. Se puede prevenir realizando estiramientos específicos y vigilando cualquier dolor o molestia en la rodilla.
  • Bursitis: Se produce por una inflamación de las bolsas sinoviales ubicadas entre el tendón y el hueso. Suele ser consecuencia de un esfuerzo continuo y de alta intensidad. Tenemos que evitar sobrecargar los tendones.
  • Dolor de cadera: Es un dolor en la parte lateral del muslo y alguna vez en la zona lumbar. Puede evitarse mejorando la postura de la cadera al correr ya que esta lesión suele ser futo de una mala postura cuando corremos.
  • Tendinitis: Una de las lesiones más habituales, es consecuencia de la inflamación de los tendones, las más comunes son en el tendón de Aquiles y el tendón rotuliano. Un calentamiento adecuado antes de realizar el ejercicio no puede ayudar a evitar la tendinitis.  
  • Síndrome piramidal: Es la sobrecarga del músculo piramidal, suele ser muy común en corredores de largas distancias. Se evita mejorando la técnica de correr.
  • Inflamación de la tibia: Es en verdad, la inflamación de la membrana que recubre la tibia. Se previene evitando un esfuerzo prolongado y eligiendo un calzado adecuado.
  • Fractura de estrés: Se origina por la consecución de impactos durante la carrera en la tibia y en el pie (metatarsos). Se evitan con un calzado adecuado y adaptando el ritmo de carrera a nuestro físico.
  • Esguince de tobillo: Es una de las lesiones más comunes, si es muy grave se produce una rotura de los ligamentos laterales externos del tobillo, sino es muy grave puede quedarse en una inflamación de estos ligamentos. Suelen ser producto de un mal movimiento o una torcedura. Para evitarlas es recomendable correr en superficies que no tengan mucho desnivel. En caso de sufrirlo es importante cesar la actividad y aplicar los primeros auxilios para mitigar sus consecuencias. Recuerda que existen algunos remedios además de masajes o tratamientos que no te inmovilicen el pie, por ejemplo cataplasmas preparados para recuperarte de un esguince que reducirán la inflamación y el dolor.

Algunas lesiones menores que suelen sufrir los amantes del “running” son calambres, contracturas musculares y agujetas.