Nunca debes hacer…

  • Dejar tus pertenencias sobre la mesa. Especialmente las mujeres que son las que suelen llevar siempre un bolso, tienen la costumbre de apoyarlo al entrar en una habitación en la mesa de la sala. Nunca debes dejar tu bolso, móvil, cartera u otro tipo de pertenencias que lleves contigo en el momento de la entrevista sobre la mesa del seleccionador. Esto da una imagen de ‘invasión’ o de excesiva confianza. Guarda los objetos en los bolsillos, o si llevas un bolso o bolsa encima, apóyalo en el suelo o en un sitio que no pueda molestar. Dejártelo sobre el regazo también da una imagen de que ‘vas a salir corriendo’ en cualquier momento, por lo que evita también este tipo de gestos.
  • Acercarte más de la cuenta. Aunque no sea visible, todos tenemos nuestra propia ‘burbuja’ a la que no nos gusta que personas que no son cercanas ‘entren’ en ella. Es decir, nunca debes acercarte más de la cuenta en una entrevista de trabajo. La aproximación más íntima debe ser sólo la del saludo, pero después, mantén una distancia considerable. Si la sala es demasiado grande y puedes optar por varios asientos, elige el que esté más cerca pero no ‘pegado’ al seleccionador. Ante la duda, es mejor que preguntes educadamente dónde puedes tomar asiento que dar una imagen de familiaridad con el lugar donde se realiza la entrevista.
  • Coger objetos sin permiso. ¿Eres de los que no pueden tener las manos quietas cuando estás nervioso? ¿Sueles tener un objeto en ellas mientras estás hablando? Es muy normal controlar una situación que nos incomoda llevando algo en las manos, pero ¡nunca un objeto del seleccionador! Suele ocurrir que vemos  un bolígrafo sobre la mesa e instintivamente lo cogemos como ‘solución’ ante nuestro nerviosismo; pero esto debes evitarlo. Nada de lo que haya en la sala donde te reúnas con el seleccionador debes tomarlo como algo tuyo y cogerlo sin permiso. Si tienes que apuntar algo o necesitas coger un vaso de agua, siempre, consúltalo previamente con el entrevistador.
  • Manos sudorosas. Y precisamente ese nerviosismo que comentábamos anteriormente nos genera uno de los problemas que más candidatos tienen durante una entrevista de trabajo: las manos sudorosas. Evidentemente es un síntoma de nuestro cuerpo que es casi imposible de controlar, pero sí que podemos hacer que en el momento de estrechar la mano con el seleccionador no sea incómodo. Si antes de entrar a la entrevista te las notas muy sudorosas, intenta ir previamente al aseo, lavarlas y secarlas concienzudamente. Si notas que te pasa durante la entrevista, apoya la mano con la que te despedirás sobre la pierna e intenta que la ropa absorba dicha sudoración. Sobre todo hazlo de forma disimulada, ya que las manos sudorosas en el lenguaje no verbal son un claro ejemplo de nerviosismo e inseguridad del candidato.

Cruzar los brazos es una de las posturas que debemos evitar durante la entrevista

  • Cruzar los brazos. Igual que las manos, los brazos se convierten en una entrevista de trabajo en un elemento de nuestro cuerpo que ‘no sabemos qué hacer con ellos’. Ante todo, te decimos lo que no debes hacer: cruzar los brazos. Aunque pueda ser una postura muy cómoda para ti durante la conversación con el seleccionador, tu cuerpo le está comunicando que estás en una actitud defensiva. Aunque realmente creas que no es ese el mensaje que le quieres transmitir, debes evitarlo en cualquier caso. Puedes juntar las manos, llevar algún objeto como un bolígrafo o reposarlos sobre el regazo. Los hombros nunca deben estar arqueados y la espalda debe mantenerse recta y sin echar todo el peso del cuerpo sobre el asiento.
  • Desviar la mirada. Algo que debes tener muy claro desde el primer momento que se establece contacto visual con el entrevistador es que no debes desviar la mirada en ningún caso. Puede que haya algún elemento de su rostro o su vestimenta que te llame la atención, pero el entrevistador nunca debe ‘pillarte’ mirándole a otro sitio que no sea directamente a sus ojos. Es preferible que practiques antes de la entrevista con algún amigo o familiar, ya que si desvías la mirada durante la entrevista estarás denotando desinterés e incluso falta de educación.