Novias clásicas

Un estilo que nunca dejará de estar de moda. Ropa interior de color blanco, ya sea un combinado de sujetador y braguita o bien un bonito corsé con braguita. No pueden faltar las medias con liga para dar el toque más sexy a un conjunto muy virginal.

Se puede utilizar también la gama de tonos en torno al blanco: crudo, champagne, beige o maquillaje. No pueden faltar los encajes y alguna puntilla.

Novias retro

Lencería al más puro estilo de nuestras abuelas pero pasado por el tamiz de los tejidos modernos y más cómodos. Corsés anudados a la espalda con lazadas, braguitas culote con puntillas, sujetadores que cubren todo el pecho o combinaciones muy románticas.

Se debe de buscar todo en el mismo tono que el vestido y el aire general debe de ser muy romántico pero sin caer en los merengues que tanto gustaron en los ochenta y los noventa.

Novias pin-up

Las  novias estilo pin-up se caracterizan por un toque de picardía muy especial. Destacan los conjuntos de tres piezas, con sujetador estilo cruzado mágico, braguita alta y un corsé que ciña la cintura y ofrezca el toque burlesque que se busca.

También se puede apostar por un body/corsé atrevido y con toques descarados que le dará un aire muy fresco al conjunto de bodas. Si se opta por los ligueros que sean anchos y a la cintura, destacando siempre esta parte del cuerpo.

Novias rockeras

Para estas novias más transgresoras todo vale. Lógicamente, su ropa de boda no va a ser en absoluto convencional y por tanto, su ropa interior tampoco. El corsé puede dejar de ser una prenda interior para pasar a ser ropa exterior y muy visible.

Si no se quiere renunciar a la elegancia y a la sofisticación propias de una novia en toda regla se puede optar por combinar blanco y negro. El corsé blanco con ribetes en negro con una falda de tul con mucho vuelo en tonos de blanco y por encima de la rodilla. Puede dejarse a la vista la liga a juego con el corsé.

Novias muy atrevidas

Si te gusta jugar con las transparencias estás de suerte porque es algo muy de moda. En este caso, la ropa interior debe de pasar a un segundo plano y limitarse a prendas que no marquen y que permitan el corte del vestido. Hay que tener cuidado con no pasarse demasiado con las transparencias porque es fácil traspasar la barrera del atrevimiento y caer en el exceso, lo que no favorece a ninguna novia.

En algunos casos, incluso se puede prescindir del sujetador y utilizar cazoletas en el vestido para que siente bien sin que se vean tirantes ni cintas.