• La leche de vaca: Es la más habitual en todos los supermercados, tanto vendida líquida como evaporada, en polvo, condensada o formando parte de todo tipo de postres lácteos y quesos.
  • Leche de cabra: Aunque no es tan habitual como la de vaca, también se encuentra envasada en la mayoría de los supermercados.
  • Leche de oveja: No la encontramos líquida, pero sí que la encontramos en la sección de quesos, ya que muchos de ellos están hechos total o parcialmente con leche de este animal.
  • Leche de búfala: ¿Qué no te lo crees? Entonces es que no eres aficionado al delicioso queso mozzarella que se hace con leche de búfala, nada menos.

Aunque ninguno de ellos es una mascota propiamente dicha sino animales de granja, su aportación a nuestra vida es tan importante que merece hablar sobre ellos.

El sabor de la leche de vaca

¿Eres de los que has tenido la suerte de poder ir al pueblo y probar la auténtica leche de vaca? Si la has probado de mayor quizás la hayas encontrado muy fuerte acostumbrado al sabor de la leche procesada. Pero si te has criado con ella, encontrarás la leche que se comercializa aguada y sin sabor.

En el sabor de la leche de vaca influyen varios factores siendo dos los más importantes:

  • El proceso. La leche pasteurizada o  la leche UHT pasan por diferentes procesos para garantizar que la leche es saludable, pero en algunos casos su sabor puede verse afectado. Además, incluso la leche entera ve reducida su cantidad inicial de grasa, ya que a la leche se le retira la manteca. Si además hablamos de leche desnatada o de leche semidesnatada, entonces el sabor todavía puede verse más afectado por la falta de grasa, un elemento fundamental en el sabor de la leche.
  • El trato al animal. Una vaca que está todo el día en la misma posición, a la que no se permite pastar ni caminar y que además se sobreexplota para la leche, es una vaca estresada. Esto influye en la leche y también influye en el sabor la comida artificial. Por el contrario, una vaca alimentada con pasto fresco y que lleva una vida más natural, dará una leche mucho más sabrosa.

Leche para adultos

Una moda actual es la de decir que la leche no es alimento para adultos y que nuestro cuerpo no está preparado para digerirla una vez que ya no somos niños. Se pone como ejemplo que los animales adultos no toman leche. Esto es algo bastante absurdo, es lógico que un animal adulto no tome leche, las madres se la reservan para sus cachorros y no se la dan a otros adultos.

Tras siglos y siglo de evolución, aquellos hombres que pertenecen a pueblos que han tomado leche de manera habitual están más que preparados para hacerlo, a no ser que tengan alguna intolerancia como las que también se pueden presentar a otros alimentos.