Cómo prepararla

Leche de ajo es realmente muy sencilla de preparar, de hecho como su nombre lo indica, es simplemente ajo con leche, en cualquier versión que escojamos del lácteo, de tal manera que con tan sólo picar finamente un ajo, machacarlo, o partirlo en rebanadas muy delgadas obtendremos esta leche rica en nutrientes.

Como podrás imaginar el sabor es fuerte suponiendo que a una taza de leche agregues un diente de ajo, por lo que te recomendamos mejorar su sabor añadiendo dulces naturales como la miel de abeja, stevia, o miel de agave.

Otra opción para dar un mejor sabor a la leche de ajo es preparar un batido con ella, simplemente agregando a la licuadora un diente de ajo, una taza de leche bien helada, un plátano y un par de cubos de hielo, así como un chorrito de vainilla.

De esta manera obtendrás un licuado que será más fácil de degustar al paladar. Si en definitiva el gusto a ajo te sigue molestando un poco, agrega una cucharada o dos de cocoa y pronto encontrarás que el sabor a chocolate le ganará al gusto a ajo.

La buena noticia para los intolerantes a la lactosa es que esta leche de ajo se puede preparar con cualquiera de las variantes de la leche, ya sea las desnatadas, las deslactosada o las leches de origen vegetal que preparamos en casa.

Qué beneficios tiene

Ahora que sabemos qué es la leche de ajo, también nos interesa saber qué tipo de beneficios tiene para nuestra salud, los cuales podemos decir son bastantes ya que en cuestión de colesterol y triglicéridos esta leche ayuda a reducir los niveles en la sangre por lo que es un buen tratamiento para estabilizarlos.

Además la leche de ajo mejora problemas de respiración ya que alivia malestares como asma o tos seca, así como problemas de gripa en general ya que es un analgésico natural que nos ayudará en este tipo de enfermedades.

Prepara leche de ajo para cualquiera de estas afecciones y benefíciate de todas las propiedades beneficiosas que tiene este ingrediente para la salud.