Vistas del gran lago siberiano

El lago más viejo del mundo

El lago Baikal se encuentra en la mitad del recorrido del tren transiberiano. Para conocerlo, es necesario viajar entre tres y cuatro días en tren, aunque uno pierde la cuenta con tanto cambio de huso horario. Para llegar a él es necesario viajar hasta Irkutsk, ciudad destino para muchos turistas, y luego tomar otro tren o algún bus para llegar a orillas del lago. Parece un viaje largo, sin embargo, todo esto vale la pena para ver el lago más grande y más viejo del mundo. Este piletón de agua tiene 25 millones de años y contiene el 20% del agua potable del planeta. Este lugar es tan único que tiene su propia especie de focas. ¡Si tienes suerte quizás veas alguna! Son las únicas en el mundo.

Foca autóctona del lago ruso

El lago está rodeado por pequeños poblados. Puedes elegir alguno para pasar el día y dirigirte allí desde Irkutsk. Lo más recomendable es ir a Listvyanka y de allí a Bolshie Kote. El primero es un pueblito de pocos kilómetros, muy hermoso, a orillas del lago. Luego de recorrer sus callecitas encajadas en las elevaciones de las montañas puedes tomar un bote que te lleva  al pequeño poblado de Bolshie Kote. Aquí ya no encontrarás casi lugares para comprar, así que una propuesta interesante es comprar algunos comestibles en Listvyanka y disfrutar de un picnic al lado del lago. Los botes van y vienen varias veces al día, así que no tienes que preocuparte por quedar varado allí.

Un pequeño secreto del lago es que se dice que es la fuente de la juventud. El mito dice que cada vez que te metes tu vida se alarga diez años. Eso sí, el agua está helada incluso en verano, así que ten cuidado.