¿Qué es?

La lactancia mixta consiste en la combinación de los dos tipos de lactancia que conocemos regularmente, es decir, de la lactancia materna, donde la madre alimenta directamente al bebé y la lactancia artificial, donde una fórmula láctea permite que el bebé pueda alimentarse utilizando un biberón.

Aunque la recomendación de los especialistas es que el bebé utilice la lactancia materna al menos durante sus primeros 6 meses de edad, muchas circunstancian hacen que deba utilizar la lactancia artificial, o alternar ambas formas de alimentarse, por lo que la lactancia mixta en principio no es una opción.

El bebé elige

Independiente de que la madre planifique amantar a su hijo o utilizar una fórmula láctea, el bebé será quien decida cuál es la mejor forma para alimentarse. Esto explica el hecho de que muchas madres tienen una alta producción de leche materna pero su bebé prefiere el biberón o viceversa, cuando a la madre le cueste producir leche materna y el bebé note que alimentarse del biberón es más fácil.

No obstante, se recomienda siempre insistir con la leche materna, aún cuando se esté en proceso de realizar la lactancia mixta. En caso de que la madre recurra a la lactancia mixta porque debe separarse del bebé a temprana edad (para trabajar, por ejemplo), puede extraerse leche materna y que esta se administrada con el biberón, o utilizar directamente una fórmula láctea, alternando con el pecho, una vez que la madre haya regresado.

Complicaciones

Las complicaciones más comunes de la lactancia mixta, ocurren cuando el bebé deja la lactancia materna, y la madre sigue produciendo leche. En otras ocasiones el bebé puede llegar a lastimar a la madre al momento de alimentarse, ya que no diferencia entre el pecho y el biberón. Igualmente, puede ocurrir que el bebé no quede saciado con el pecho y necesite alimentarse más con el biberón.

¿Puede funcionar?

Eventualmente la lactancia mixta pueda funcionar, siempre y cuando el bebé y la madre se adapten. Esto implica, por un lado, que el bebé pueda alimentarse indistintamente del biberón y el pecho, de que la madre mantenga la producción de leche correspondiente a medida que el bebé requiera más cantidad, etc.